Las Palmas de Gran Canaria, 22 jun (EFE).
– «No es mala suerte, es imprudencia» es el lema de la nueva campaña para prevenir incendios forestales causados por negligencia, temeridad o descuido que ha aprobado este lunes, a propuesta de la Dirección General de Emergencias, el Gobierno de Canarias.
La iniciativa, impulsada por la Consejería de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas, pretende informar y concienciar a la población de la necesidad de extremar las precauciones sobre las acciones cotidianas que implican un mayor riesgo de ocasionar incendios forestales en esta época del año, según ha informado este lunes el responsable del área Manuel Miranda, tras la reunión semanal del Consejero de Gobierno.
Para ello, Emergencias pondrá en marcha esta semana esta campaña, que recuerda que una gran parte de los incendios tiene su origen en descuidos o comportamientos evitables y advierte de algunos de los riesgos más habituales durante el verano, como el uso de maquinaria que genera chispas, especialmente segadoras y desbrozadoras, el lanzamiento de fuegos artificiales durante celebraciones populares, o la realización de barbacoas en lugares no autorizados o sin las debidas medidas de seguridad.
A través de anuncios en televisión, cuñas de radio, publicidad exterior y contenidos para redes sociales, la iniciativa busca trasladar un mensaje claro a la ciudadanía: la prevención comienza con cada gesto individual y evitar una imprudencia puede impedir que se produzca una emergencia de graves consecuencias para las personas, el patrimonio natural y los bienes materiales, ha explicado Miranda.
El consejero ha advertido de que «la inmensa mayoría de los ciudadanos actúa con responsabilidad, pero basta una sola imprudencia para provocar daños irreparables», por lo que ha hecho un llamamiento a la prudencia y ha recordado que «los incendios forestales no son fruto de la mala suerte ni de la casualidad, sino que, en muchas ocasiones, tienen detrás una acción humana que podría haberse evitado».
Miranda ha subrayado la importancia de respetar las restricciones que establezcan los cabildos insulares y seguir en todo momento las recomendaciones de los servicios de emergencias y protección civil.
«La preparación frente a los incendios forestales no empieza cuando se declara un fuego, sino mucho antes, con planificación, coordinación y prevención durante todo el año.
Cada minuto cuenta y por eso seguimos apostando por mejorar la coordinación, los sistemas de vigilancia y la capacidad de respuesta de todos los recursos implicados», ha asegurado.
En lo que va de año, Canarias ha registrado seis conatos de incendios forestales: uno en La Palma, cuatro en Gran Canaria y uno en Tenerife.
Todos ellos pudieron ser controlados en sus fases iniciales gracias a la rápida intervención de los servicios de emergencia.
Miranda ha llamado especialmente la atención sobre las zonas de interfaz urbano-forestal, donde el riesgo adquiere una dimensión adicional por «la proximidad entre viviendas y masa forestal».
En 2025 se contabilizaron 41 conatos de incendio en Canarias, de los que 39 afectaron a menos de una hectárea, y ninguno llegó a convertirse en un gran incendio forestal gracias a la rápida intervención y coordinación de los distintos operativos, ha destacado el Ejecutivo en un comunicado.
El Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 112 insiste en la importancia de alertar de inmediato ante cualquier indicio de fuego o columna de humo y facilitar información precisa sobre la localización y características del incidente, permitiendo así una respuesta más rápida y eficaz de los equipos de intervención.
Más de 2.
600 efectivos y 19 medios aéreos para la campaña de 2026La campaña contra incendios forestales de este año contará con más de 2.
600 efectivos de distintas administraciones y organismos, una cifra superior a la del pasado ejercicio, además de 202 autobombas forestales y 19 medios aéreos distribuidos por el Archipiélago.
Entre las principales novedades figura la incorporación de un tercer helicóptero de los Equipos de Intervención y Refuerzo en Incendios Forestales (EIRIF), que compartirá base con el helicóptero del Grupo de Emergencias y Salvamento (GES) en El Hierro.
Los EIRIF incorporan este año tres nuevas autobombas forestales ligeras, con capacidad para 2.
300 litros.
El dispositivo volverá a contar además con 23 drones destinados a labores de vigilancia, prevención y apoyo a la extinción, seis de ellos pertenecientes al GES y 17 a los EIRIF.
Estos equipos disponen de cámaras térmicas que permiten localizar puntos calientes durante la noche y facilitar las labores de remate y control de los incendios por parte de los efectivos desplegados sobre el terreno.
EFEpcr-cda
