Dice que escribió el filme pensando en Julianne Moore y tuvo suerte porque a ella le encantó el proyecto
SAN SEBASTIÁN, 23 Sep. (EUROPA PRESS) –
El director, guionista, actor y productor Jesse Eisenberg ha presentado en Sección Oficial del 74 Festival Internacional de Cine de San Sebastián su última película The Debut (El Debut), protagonizada por Julianne Moore y Paul Giamatti, una histórica que califica de autobiográfica en la que reflexiona sobre la importancia de ser uno mismo, buscar la voz interna, pero también ser un buen jugador de equipo.
En rueda de prensa en el Zinemaldia, Eisenberg ha explicado que en esta película quería hacer algo más visceral que en A real pain, que fue más naturalismo y realismo.
Quería crear un mundo nuevo, explorar una especie de realidad realzada, para retratar a una mujer que pierde la cabeza y el nacimiento de una artista, Mona, a la que da vida Moore, para mostrar, en esta historia autobiográfica, qué sucede cuando un artista nuevo encuentra su voz por primera vez, su duende, se pasa y luego aprende a gestionarlo y el péndulo vuelve a donde estaba.
Eisenberg ha explicado que como Mona, en aquel New Jersey de 1990, él estaba deprimido, no tenía amigos y en el colegio se reían de su pelo rizado, pero luego entró al teatro comunitario a los 7 años y de repente todo el mundo era amable, les gustaba mi pelo, me decían que era muy divertido, me pasé y me volví loco.
Así, ha señalado que esta película muestra su vida pero desde la perspectiva de una mujer madura, porque tiene más impacto, ya que la vida se le está pasando y sólo tiene una oportunidad para cambiarla.
Sobre cómo ha sido volver a trabajar con Moore, ha destacado que ella es increíble y escribió el papel pensando en la actriz. Mi primera película con Julianne fue hace cinco años, When You Finish Saving the World (Cuando termines de salvar el mundo), y ella tiene una pequeña escena en la que hacía una voz muy rara, me pareció como una ama de casa de los 50 o un bebé, ha señalado.
El cineasta ha confesado que esa voz estuvo durante dos años en su cabeza y cuando empezó a escribir The Debut supo que tenía que ser ella, esa voz la protagonista. Escribí pensando en ella y la película se hizo real, ha reconocido, para añadir que tuvo suerte porque a Moore le encantó el proyecto, ya que si no, hubiera tenido un gran problema.
No puedo dejar de decir cosas buenas, es la mejor compañera, sabe cada palabra en el guion, los diálogos de otros personajes, ha señalado, para añadir que es instintiva y emocional, sabe cómo ser rara y humana a la vez, es increíble y lo que ves en la peli es la primera o segunda toma, es tan buena, ha incidido sobre Moore, al tiempo que ha aplaudido también el trabajo de Giamatti. Son mis dos actores favoritos, ambos protegen tanto a sus personajes y son tan buenos.., ha subrayado.
Por otro lado, ha confesado que, al igual que Mona en la película, para él tienes que pasar por dolor y sufrimiento para conseguir arte, pese a que su terapeuta dice que no. Mis mejores cosas han salido del dolor, ha aseverado.
Así, ha recordado cómo en la escuela dramática hacía cosas para que sus compañeros se rieran y un profesor le gritó delante de todos para que empezara a tomárselo más en serio, tras lo cual podía hacer cualquier cosa en el escenario porque ya me había avergonzado y llegado a la profundidad de mi alma.
A ella también le funciona, encuentra su voz, ha explicado. Para Eisenber, todos deberíamos explorarnos a nosotros mismos y mostrar quienes, pero también con un límite, porque tienes que ser tú mismo, pero también ser responsable con el resto y algunos actores no han aprendido esa lección. Así, ha reivindicado el ser tu mismo, buscar tu voz interna pero también ser buen jugador de equipo.
ENCAJE NATURAL
Por otra parte, ha opinado que cuando hay buen ambiente en el set de rodaje se trabaja mejor y, por ello, quería que todo fuera lo más cómodo y divertido para Moore y Giamatti que, además, nunca habían trabajado juntos pese a estar en el mismo mundo 25 años.
Según ha señalado, en un principio no veía a Giamatti en el papel de Jerry, el director de teatro que da una oportunidad interpretativa a Mona que cambiará su vida, pero luego le pareció que ambos tenía un encaje natural.
Funcionaron juntos perfectamente, ha incidido, para añadir que no son vanidosos pese a su fama, no tienen ego y ambos intérpretes, además, se apoyaron mucho.