Santa Cruz de Tenerife, 23 feb (EFE).
– La comunidad científica espera otro tipo de señales, más allá de los enjambres sísmicos bajo Las Cañadas del Teide, cinco en las últimas semanas, «para estar seguros» de que existen probabilidades de una erupción a corto-medio plazo, esto es, en cuestión de semanas o de meses.
Así lo ha manifestado el director del Instituto Geográfico Nacional (IGN) en Canarias, Itahiza Domínguez, tras una reunión de miembros del Plan Especial de Protección Civil y Emergencias por Riesgo Volcánico (Pevolca) con alcaldes y concejales de todos los municipios de Tenerife.
«Nos podemos quedar así mucho tiempo, no lo sabemos.
En otros volcanes del mundo ha pasado así.
Puede haber periodos de más actividad, como el Campi Flegrei en Italia, que lleva 60-70 años con una actividad volcánica por encima del nivel base (.
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) No digo que -en Tenerife- vayan a ser 70 años.
También podemos volver a la calma en unas semanas», ha analizado.
Sobre la localización de la actividad sísmica al oeste de Las Cañadas del Teide y las probabilidades de que una eventual erupción se produjera en esa zona, Itahiza Domínguez ha dicho que «ojalá fuera en ese sitio» porque los daños sería menores.
Pero ha advertido de que el magma, en su ascenso a la superficie, «puede migrar horizontalmente muchos kilómetros», como sucedió en El Hierro en 2011, donde la actividad sísmica empezó en el norte de la isla y acabó 20 kilómetros hacia el sur.
«Olvidémonos de eso, eso no va a ninguna parte.
Que la actividad esté ahora en ese punto no significa absolutamente nada», ha subrayado el director del IGN en Canarias, quien también ha insistido en que no hay actividad vulcanológica bajo el Teide sino bajo Tenerife.
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