Santa Cruz de Tenerife, 7 oct (EFE).
– El servicio de Oftalmología del Hospital de la Candelaria recuerda que frotarse los ojos de forma inadecuada y repetida puede provocar una deformación corneal denominada queratocono, una acción muy ligada a las alergias estacionales y factores ambientales como la calima, aunque en su desarrollo también existe un componente genético.
En los últimos cinco años, el equipo médico ha tratado un total de 281 pacientes con esta patología, indica una nota del centro sanitario.
En estas personas es habitual un rascado continuo, que va generando una deformación de la córnea lo que produce una debilitación progresiva con la adopción de una forma irregular en su curvatura natural lo que provoca alteraciones visuales que difícilmente se corrigen de forma convencional.
Su evolución varía según cada paciente y puede progresar en el tiempo, llegando a requerir procedimientos quirúrgicos más avanzados, como el trasplante de córnea en los casos más extremos.
El complejo hospitalario es actualmente el único centro de la red pública de la provincia que cuenta con un láser de femtosegundo, una tecnología de alta precisión que se utiliza como apoyo en determinadas intervenciones oftalmológicas.
La disponibilidad de este equipo permite realizar el procedimiento con un mayor grado de precisión y control en aquellas fases de la intervención en las que se emplea el láser.
El tratamiento tiene como objetivo reforzar la estructura de la córnea y aumentar su resistencia.
La nota explica que la intervención dura aproximadamente una hora por cada ojo y se realiza con anestesia local.
Durante el procedimiento se aplica riboflavina -una sustancia fotosensible- sobre la córnea y, posteriormente, se realiza una exposición controlada a luz ultravioleta.
La combinación de ambos elementos provoca una reacción fotoquímica que favorece la formación de nuevos enlaces entre las fibras de colágeno de la córnea y de ese modo, se consigue aumentar la rigidez y estabilidad de este tejido.
Existen varias opciones terapéuticas disponibles para trata el queratocono, como el crosslinking corneal y la implantación de anillos intraestomales.
El primero es un procedimiento ambulatorio cuyo objetivo es aumentar la resistencia y estabilidad de la córnea para frenar la progresión del queratocono y se emplea mayormente en la población juvenil.
El segundo se lleva a cabo cuando el queratocono está más avanzado, colocando los anillos en el espesor de la córnea, lo que permite reforzarla y disminuir el avance del queratocono y reducir el astigmatismo irregular que produce.
Esta patología no siempre se puede prevenir debido a su componente genético, pero se puede retrasar o evitar su progresión reduciendo los factores que lo promueven.
Los profesionales del servicio de Oftalmología destacan no frotarse los ojos como la medida más importante, porque esto estimula la producción de unas enzimas naturales llamadas colagenasas que descomponen y degradan el colágeno del que está compuesta la córnea, provocando la aparición y el avance del queratocono.
Señalan, además, la necesidad de realizar revisiones oftalmológicas periódicas, sobre todo si hay antecedentes de esta patología en el entorno familiar, puesto que un diagnóstico precoz permite evitar su progresión, sobre todo en pacientes jóvenes.
El equipo recuerda que la protección de la radiación solar mediante el uso de gafas especializadas no solo es recomendable para prevenir el queratocono, sino que es una medida sencilla que protege los ojos ante cualquier daño externo.
EFEspf
