El Supremo rebaja a dos años la pena por estafa al dueño de un salón de juegos de Adeje

Santa Cruz de Tenerife, 9 oct (EFE).

– El Tribunal Supremo ha reducido de cuatro años y medio a dos años de prisión la condena por estafa continuada al propietario de un salón de juegos de Adeje (Tenerife), que realizó apuestas sin pagarlas y simuló un robo para ocultar el fraude.

El alto tribunal mantiene la condena por estafa, pero considera que la cantidad defraudada fue de algo más de 15.

000 euros, por debajo de los 50.

000 euros que determinan la aplicación del tipo agravado.

La resolución señala que la pena correspondiente debe situarse entre los seis meses y los tres años de prisión.

El Supremo mantiene también la obligación de pagar 2.

700 euros y fija en casi 15.

500 euros la indemnización a la entidad con la que el empresario había acordado la explotación del negocio.

El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) había impuesto en 2023 una condena de cuatro años y medio de cárcel y el pago de 92.

000 euros a la empresa perjudicada, tras anular la absolución del empresario por estafa.

El texto de la condena recoge además una multa de 1.

500 euros y la prohibición de dirigir o trabajar en negocios relacionados con las loterías.

El empresario suscribió a finales de 2016 un contrato con una entidad dedicada a las apuestas deportivas para explotar conjuntamente un local en Adeje, con el compromiso de entregarle el 50 % de las ganancias.

Se encargaba de tramitar, aceptar y cobrar las apuestas, pagar los premios y llevar la contabilidad del establecimiento.

Entre finales de enero y principios de febrero de 2017, realizó a su favor numerosas apuestas por el sistema de ventanilla, por un importe total de 92.

080 euros, sin desembolsar cantidad alguna.

El acusado sabía que el saldo de caja era ficticio, ya que no existía el efectivo correspondiente a esas apuestas, y cobró los boletos premiados en otros tres establecimientos.

Sin embargo, solo llegó a percibir 12.

146 euros, una cantidad que la resolución atribuye a la falta de tiempo para cobrar más premios y a su intención de no despertar sospechas.

Por aquellas fechas, la entidad le entregó además casi 3.

200 euros en concepto de reposición, una cantidad que el empresario no reflejó en la contabilidad.

Al acercarse la liquidación mensual de las operaciones, simuló un robo para ocultar el fraude y el 6 de febrero presentó una denuncia ante la Guardia Civil de Adeje por un supuesto robo con fuerza en el establecimiento.

Para dar credibilidad a su versión, hacia las dos de la madrugada llamó al 112 desde una cabina y afirmó que estaba viendo a varias personas dentro del local.

Una patrulla policial acudió al lugar, donde los agentes comprobaron que el establecimiento estaba cerrado y no apreciaron ninguna incidencia.

Horas después, el empresario denunció la sustracción de casi 97.

000 euros de la caja fuerte, la caja registradora y las máquinas de apuestas, que él mismo había destrozado para dar apariencia de veracidad al robo.

Durante el procedimiento judicial se detectaron «circunstancias inusuales» en la actividad del negocio, como importes poco habituales y la emisión de múltiples apuestas de 300 euros en intervalos de entre 15 y 90 segundos.

EFEnra/acp1012088