Cables submarinos para escuchar el océano, un desconocido con respuestas para el futuro

Christian AfonsoTelde (Gran Canaria), 3 nov (EFE).

– ¿Y si pudiéramos escuchar lo que el océano tiene que decirnos usando los cables de fibra óptica submarinos que conectan todo el planeta entre sí? Esa es la idea de la Distributed Acoustic Sensing (DAS), o detección acústica distribuida en español, de la que es especialista el profesor John R.

Potter, y que busca respuestas para el futuro del globo.

Potter se encuentra estos meses en Gran Canaria en un periodo sabático en la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología (NTNU por sus siglas en noruego), en el que ha venido a la isla para trabajar codo con codo con los investigadores de la Plataforma Oceánica de Canarias (Plocan) y de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria precisamente en el desarrollo de esta novedosa tecnología.

En una entrevista con EFE, Potter asegura que esta tecnología «cambia por completo la forma en que podemos escuchar el océano».

Solo con un equipamiento especializado llamado interrogador, que se conecta en un extremo del cable, se pueden convertir todas esas conexiones de telecomunicaciones en «una gigantesca red de escucha».

Usando los cables de fibra óptica ya tendidos desde hace décadas en el lecho marino y, con ese interrogador, es posible desde detectar terremotos a hacer mediciones de temperatura y presión, con resultados «sumamente prometedores» hasta ahora, pero también tiene potencial para mucho más: «Todavía estamos en pleno proceso de descubrir todo lo que este sistema es capaz de hacer».

Un medio que funciona a través del sonidoPero, ¿por qué es tan importante escuchar lo que tiene que decir el océano y usar la DAS para ello? Potter lo resume en que «es un medio que funciona a través del sonido».

A diferencia del aire, por el que viajan ondas de radio y la información visual es abundante, en un entorno de agua salada la luz apenas penetra unos pocos metros y las ondas se atenúan.

«Por tanto, prácticamente toda la vida marina recurre al sonido para comunicarse y percibir su entorno», resume.

Y hasta el momento, no se tenían los recursos necesarios para poder escuchar en profundidad todo lo que el océano ofrece y que, además, es bastante desconocido para el ser humano.

Y es que se estima que solo un 10 por ciento de las especies que habitan el océano son conocidas en la actualidad.

Tanto que el propio experto sentencia que está más cartografiada la superficie de Marte que los fondos marinos de nuestro planeta: «Es la parte más inexplorada, menos comprendida y peor muestreada de la Tierra, a pesar de ser fundamental para el soporte vital de todos los seres vivos».

En ese sentido, recuerda que los océanos generan la mitad del oxígeno que respira el ser humano y gran parte del alimento que consume, lo que demuestra la importancia crucial de comprender cómo funciona para poder «gestionarlo con responsabilidad» y combatir el cambio climático.

Porque, asegura, si se produce un «colapso del ecosistema marino», el ser humano no podrá sobrevivir.

Comunicación de la fauna marinaEl sistema DAS también puede contribuir a profundizar en el conocimiento que se tiene de cómo se comunican entre sí las especies marinas, animales eminentemente acústicos que pueden llegar a tener una capacidad, una comprensión y unos matices acústicos mucho más desarrollados que los del ser humano, que es ante todo visual.

Potter apunta que la comunicación de los mamíferos marinos «muy probablemente encierre una riqueza informativa y de matices mucho mayor de la que jamás les hemos atribuido».

Y poder profundizar en ello podría transformar «radicalmente» la mirada que tiene el ser humano hacia el resto del medio ambiente y las especies, porque, según Potter, «parte de la dificultad para asumir colectivamente» el desafío del cambio climático «radica en la falta de arraigo en la naturaleza» que tiene la humanidad.

Canarias como referenteFinalmente, Potter no duda en que Canarias puede jugar un papel fundamental en estos avances que puede impulsar la DAS: «Es un enclave absolutamente estratégico».

«Las Islas Canarias ocupan una posición excepcional: cuentan con un ecosistema muy rico, están en pleno océano, disponen de aguas limpias y rebosantes de vida, pero a la vez concentran un tráfico marítimo notable, ferris de alta velocidad, infraestructura tecnológica y una gran presencia de cetáceos», explica el profesor universitario.

El archipiélago, por tanto, reúne «todos los elementos que definen los retos actuales» con los que el ser humano debe aprender a convivir, sobre todo gracias al trabajo de instituciones como la Plocan, que ha liderado el desarrollo de sistemas de observación oceánica para poder comprender mejor sus necesidades y articulando alianzas internacionales.

Por ello, no podría haber mejor «banco de pruebas» que Canarias para convertir la tecnología DAS «en una herramienta esencial de conservación marina».

Porque, concluye Potter, «Canarias ha resultado clave para esclarecer qué medidas debemos tomar y hacia dónde debemos encaminar nuestros esfuerzos para avanzar».

EFEcas/jmr(foto) (vídeo)