El adjunto primero de la Diputación del Común de Canarias, Antonio Alarcó, exige “neutralidad escrupulosa” de las instituciones públicas y recuerda que éstas “deben actuar con absoluta imparcialidad, al servicio de todos los españoles y al margen de cualquier interés partidista o ideológico”.
Alarcó señala que últimamente ha habido acontecimientos importantes donde esta norma no se ha cumplido, “habiendo creado una alarma social y de la que sus responsables están totalmente ajenos”.
El catedrático recuerda que las instituciones públicas “son de todos y para todos los españoles, cuyas actuaciones deben regirse por la neutralidad y la defensa de los derechos de la ciudadanía, con independencia de su ideología”. En su opinión, quienes ocupan responsabilidades institucionales deben preservar la confianza pública y evitar actuaciones que puedan interpretarse como parte de la confrontación política.
El catedrático considera que “las instituciones deben actuar con especial prudencia cuando un asunto se encuentra judicializado y respetar el marco normativo que regula sus competencias”. En este sentido, alude al reciente conflicto generado en torno a la ‘ley de nietos’ y defiende que las Administraciones “deben preservar su independencia y evitar cualquier actuación que pueda suscitar dudas sobre su neutralidad”.
El adjunto primero de la Diputación del Común subraya además que la responsabilidad de quienes dirigen instituciones exige una especial ejemplaridad. “A alguien con la formación académica que se le supone y la experiencia que tiene se le debe exigir, más que a nadie, neutralidad”, afirma, a la vez que recalca “somos administradores temporales de lo público, no dueños”.
Alarcó concluye que “la neutralidad institucional constituye una exigencia esencial para preservar la credibilidad de los organismos públicos y garantizar que actúen exclusivamente al servicio de los ciudadanos”.


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