Santa Cruz de Tenerife, 23 mar (EFE).
– El presidente de ‘Enfermería Canaria Unida por el Cambio’ (Ecupec), Alejandro Ortega, ha reclamado una nueva normativa de contratación “razonable” y adaptada a la realidad actual del Servicio Canario de la Salud (SCS), al considerar que la vigente, aprobada en 2011, ha quedado “obsoleta” y perjudica a profesionales y a la calidad asistencial.
Lo ha hecho en una rueda de prensa en el Parlamento de Canarias junto al diputado de Nueva Canarias-Bloque Canarista Yone Caraballo, cuyo grupo llevará una proposición no de ley con la que buscan impulsar la revisión del sistema de las listas de contratación.
Ortega ha asegurado que el sistema actual se ha vuelto “cada vez más estricto y más lesivo” y lo ha definido como “desfasado, ineficiente y abusivo”, al no haberse adaptado a los cambios tecnológicos ni normativos de los últimos años.
Según ha detallado, el modelo exige a los profesionales estar permanentemente localizables sin compensación, lo que “vulnera derechos” y penaliza la desconexión digital.
También ha advertido de que no atender una llamada puede suponer penalizaciones de hasta 15 días sin trabajar, incluso en situaciones justificadas como el descanso tras una guardia nocturna.
Ortega ha denunciado también que los sanitarios no pueden rechazar contratos, aunque sean de corta duración, en centros alejados o en servicios que requieren una alta especialización, como unidades de cuidados intensivos, quirófanos o neonatología.
“Es una normativa que sanciona sin estudiar las circunstancias y que obliga a renunciar al descanso, la formación o la conciliación”, ha afirmado el presidente de Ecupec.
Ha añadido que esta dinámica favorece el encadenamiento de contratos y tiene efectos directos en la salud mental de los profesionales, lo que incrementa las bajas laborales y el abandono de la profesión.
Entre las propuestas planteadas, ha defendido la implantación de un sistema informático más transparente que permita registrar y auditar las llamadas, establecer plazos razonables de respuesta y garantizar el derecho al descanso.
También han propuesto limitar los horarios de llamamiento, permitir periodos voluntarios de no disponibilidad y facilitar el rechazo de determinados destinos o servicios.
Caraballo ha subrayado que la iniciativa “no va de colores políticos, sino de cordura” y ha confiado en que obtenga respaldo parlamentario para abrir un proceso de diálogo en la mesa sectorial del Servicio Canario de la Salud.
El diputado ha considerado que la demanda es “histórica” dentro del colectivo de enfermería, pues «después de 15 años, necesitamos una nueva fórmula que garantice la calidad de los cuidados y mejores condiciones para los profesionales”, ha señalado.
El diputado ha criticado que el actual modelo dificulta la incorporación al mercado laboral tras finalizar los estudios, ya que no existe una bolsa única abierta como en otras comunidades autónomas, sino que el acceso depende de listas anexas o de haber participado en procesos selectivos, que en Canarias han sido “muy escasos”, con solo tres convocatorias en 25 años.
Caraballo ha explicado que este sistema genera una elevada inestabilidad laboral, al obligar a los profesionales a estar pendientes del teléfono para recibir ofertas de trabajo, incluso en mitad de su jornada.
“No puede ser que una persona, después de una guardia de 12 horas, tenga que estar pendiente de una llamada para saber si trabaja al día siguiente”, ha indicado.
A su juicio, esta situación “genera ansiedad y estrés” y dificulta la conciliación, además de favorecer la salida de profesionales hacia otras comunidades autónomas o países donde las condiciones laborales son más estables.
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