Se abre el proceso para proteger los Volcanes de Rosiana y el Saladar de Brístol

Las Palmas de Gran Canaria, 30 oct (EFE).

– El Consejo de Gobierno ha sometido a exposición pública dos expedientes para declarar nuevos espacios protegidos en las islas, el espacio natural de Volcanes de Rosiana, en Telde (Gran Canaria), y el sitio de interés científico del Saladar de Brístol, en La Oliva (Fuerteventura).

En un comunicado, el consejero de Política Territorial, Manuel Miranda, detalla que, una vez culmine la tramitación de ambos expedientes, estos se incorporarán a los 147 espacios protegidos que conforman la Red Canaria de Espacios Naturales y que ocupan más del 40 % del territorio de las islas.

El primero de los expedientes, el relativo a Volcanes de Rosiana, comprende el conjunto de volcanes que bordean la cabecera del barranco de Silva y el antiguo caserío de Rosiana, entre ellos las montañas de La Santidad, la propia de Rosiana, La Caldereta, Las Triguerillas, El Melosal, Juan Tello, Aguilar o del Águila, Tío Pino y El Gallego.

Según el expediente, se trata de una decena de volcanes recientes que mantienen en su mayoría sus estructuras primigenias intactas y que constituyen un ejemplo para el estudio y la investigación de las etapas más recientes de la formación de la isla.

Además de sus valores volcánicos, este espacio natural reúne otros de carácter botánico, faunístico, paisajístico, arqueológico y etnográfico.

La propuesta de delimitación abarca una superficie de 1.

022 hectáreas y se extiende desde las cotas comprendidas entre los 250 y los 300 metros de altitud, en el entorno de La Piletilla, hasta superar los 700 metros en el Cercado de Juan Tello, en su extremo suroccidental.

Hacia el este, alcanza la Montaña de los Barros, donde supera los 600 metros de altitud.

Este espacio ya fue incluido en el Plan Especial de Protección de los Espacios Naturales de Gran Canaria en 1987.

El segundo expediente responde a la solicitud presentada en mayo de 2026 por el Ayuntamiento de La Oliva para declarar el Saladar de Brístol sitio de interés científico.

Se trata de un espacio situado en la franja litoral de costa baja rocosa, con una extensa zona intermareal que se inunda periódicamente con agua de mar coincidiendo con las mareas.

Esta circunstancia le confiere un elevado interés geomorfológico, por la presencia de zonas de malpaís, callaos, dunas fijas, plataformas de abrasión marina, playa y depresión litoral.

También destaca por su comunidad vegetal, única en Fuerteventura, que incluye especies recogidas en el Catálogo Canario de Especies Protegidas, resalta el Gobierno autonómico.

Las iniciativas para proteger este enclave comenzaron en 2014, con informes científicos que analizaron y cartografiaron las comunidades vegetales terrestres del enclave y pusieron de manifiesto su elevada biodiversidad.

Entre los objetivos de este expediente se encuentran proteger el ecosistema y conservar las interacciones ecológicas entre las comunidades biológicas y el medio físico; mantener y restaurar los hábitats, y garantizar el equilibrio ecológico mediante la preservación de zonas indispensables para el refugio, la alimentación y la nidificación de aves, entre otros fines.

EFEjmr