Santa Cruz de Tenerife, 8 oct (EFE).
– La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS) ha registrado 24 episodios de detección de especies invasoras de mosquitos desde 2017, todos ellos controlados mediante actuaciones de vigilancia, inspección y respuesta rápida que han permitido evitar, hasta el momento, su establecimiento en el archipiélago.
Este sistema de vigilancia entomológica permite detectar de forma precoz la posible introducción de estos vectores y activar las medidas de control necesarias para impedir que lleguen a consolidarse poblaciones capaces de favorecer la transmisión de enfermedades como el dengue, el chikungunya o el zika, según ha informado este jueves la Consejería de Sanidad en un comunicado.
Estos datos los ha facilitado el director general de Salud Pública, coordinador y responsable del sistema de vigilancia, José Díaz-Flores, durante su participación en las jornadas ‘Vectores sin Fronteras: Canarias y Madeira frente a un desafío compartido’, celebradas en el Museo MUNA de Santa Cruz de Tenerife.
En el acto intervino también el presidente de la Fundación Canaria para el Control de las Enfermedades Tropicales (FUNCCET), Basilio Valladares, y el director Insular de Acción Exterior y Relaciones Institucionales del Cabildo de Tenerife, Pedro González.
Díaz-Flores destacó la trayectoria de Canarias en materia de vigilancia entomológica y subrayó que la anticipación, la inspección y la actuación rápida son fundamentales para evitar que estas especies invasoras lleguen a establecerse en las islas.
El director general puso como ejemplo las recientes detecciones de Aedes albopictus en Valle Gran Rey (La Gomera) y Motor Grande (Mogán), y de Aedes aegypti en Mogán (Gran Canaria), ante las que se activaron de forma inmediata las actuaciones de vigilancia, inspección y control para delimitar las zonas afectadas; se realizaron inspecciones y establecieron las medidas necesarias para impedir que las poblaciones de estos vectores se consoliden y puedan favorecer la transmisión de enfermedades.
José Díaz-Flores explicó también que otro de los riesgos que se mantiene bajo vigilancia en Canarias es el virus del Nilo Occidental, detectado por primera vez en las islas el pasado mes de agosto.
Inicialmente se produjeron tres positivos en équidos de una misma instalación del sur de Gran Canaria y, posteriormente, se confirmó un nuevo positivo en una instalación de Santa Brígida.
Ante estas detecciones, se reforzaron las actuaciones de vigilancia entomológica y epidemiológica, sin que hasta el momento se haya detectado transmisión del virus a personas ni se hayan diagnosticado casos humanos.
El director general incidió, además, en que este trabajo requiere una colaboración internacional permanente entre las administraciones públicas, los equipos técnicos y la ciudadanía, conforme al enfoque One Health o Una Sola Salud, que integra la salud humana, animal y ambiental.
Este modelo resulta especialmente relevante en territorios como Canarias, Madeira y el resto de los archipiélagos de la Macaronesia, caracterizados por una elevada conexión con el exterior a través del transporte marítimo y aéreo.
La vigilancia entomológica de especies invasoras de mosquitos se inició en Canarias en 2013, después de constatarse la introducción de Aedes aegypti en Madeira, donde se produjo un importante brote de dengue que afectó a unas 2.
000 personas.
Este episodio puso de manifiesto el riesgo que supone la introducción de estos vectores en territorios con una intensa movilidad internacional.
Salud Pública precisa que la introducción de una enfermedad por parte de una persona no implica necesariamente que vaya a producirse transmisión local y añade que para que enfermedades como el dengue, el chikungunya, el zika o la fiebre amarilla puedan transmitirse de forma sostenida es necesaria la presencia de un vector competente.
“Si alguien importa una enfermedad como el dengue, el chikungunya, el zika o la fiebre amarilla, puede ser tratado sin que exista una gran transmisibilidad.
Mientras no esté el mosquito, la enfermedad no se va a transmitir”, explicó Díaz-Flores.
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