Rechazo unánime de las cofradías a pescar atún con cerco: Ya no se piensa sino en dinero

Santa Cruz de Tenerife, 17 mar (EFE).

– Representantes de las cofradías de pescadores de Canarias han rechazado de forma unánime y «rotunda» la implantación de la pesca de atún con cerco en el archipiélago y han advertido de que el interés por implantar un modelo industrial responde a intereses económicos ajenos al sector artesanal, al asegurar que “ya no se piensa sino en dinero”.

Es lo que han esgrimido representantes del sector durante su intervención en la comisión de Agricultura, Ganadería y Pesca del Parlamento de Canarias, en la que se abordó un proyecto «piloto» de la empresa Canarias Seafood para explotar en granjas de engorde 500 toneladas de túnidos, la práctica totalidad de la cuota.

Así, el presidente de la Federación Provincial de Cofradías de Pescadores de Las Palmas, Gabriel Jiménez, ha afirmado que el sector mantiene un “no rotundo al cerco en Canarias, ni para estudios ni para engorde”, y ha subrayado que la situación actual de la pesca en las islas es de KO debido a la falta de capturas y a las dificultades que atraviesan las flotas.

Lorenzo Brito, presidente de la Federación Regional de Cofradías de Pescadores de Canarias, también ha intervenido y ha coincidido en defender el modelo tradicional canario frente a la introducción de técnicas industriales, pues ya hay 120 años de pesca artesanal, selectiva y de bajo impacto, basada en el uso de caña y anzuelo.

Ambos han advertido de que la introducción del cerco industrial sería incompatible con este modelo.

“Es inviable que un cerco de kilómetros esté faenando en el mismo espacio que un barco artesanal”, han explicado, a la par que han alertado que la convivencia de ambos modelos, de darse, reduciría las posibilidades de pesca de las flotas tradicionales en favor de proyectos empresariales, como ocurre, han dicho en el Mediterráneo o en el Cantábrico.

En relación con el contexto internacional, los representantes del sector han hecho referencia a la presión de flotas de países como Marruecos, pero han rechazado que esa competencia justifique la introducción del cerco en Canarias.

Las dinámicas de pesca y los volúmenes de captura en aguas de Marruecos, han ahondado, no son comparables con los del archipiélago y han aseverado que la respuesta no debe pasar por abandonar el modelo artesanal, sino por protegerlo.

Además, han calificado la propuesta empresarial de Canarias Seafood como “especulación comercial” que podría concentrar la actividad en manos de unos pocos operadores.

Han rechazado en ese sentido la argumentación respecto a que no se coge toda la cuota asignada de atún, pues la falta de capturas que aduce la empresa del proyecto responde, han señalado, a ciclos naturales y a las condiciones del mar, y no a una supuesta inactividad del sector.

Los portavoces de las cofradías han calificado de “difícilmente repetible” la postura unánime de todos los implicados y el el grado de consenso en el rechazo.

Por parte de los grupos parlamentarios, el diputado del PSOE Manuel Fumero ha dicho que el sector pesquero atraviesa un momento “muy delicado” y ha reconocido que inicialmente consideró que la introducción del cerco podría ser una oportunidad que debía ser liderada por el propio sector de las islas que ayudase en cuestiones como el cambio climático.

En cualquier caso, Fumero ha expuesto dudas sobre el modelo industrial y la posibilidad de que sea compatible con la pesca artesanal, pero ha matizado que especialmente para que haya relevo generacional debe existir rentabilidad económica.

De CC, Mario Cabrera ha dicho que el enfoque de la empresa, por la cantidad, es cuestionable y que el interés de Canarias debe estar por encima del corporativo, pues el sector pesquero «es profesional y forma parte de la identidad y forma de ser».

«Estas prácticas son incompatibles con la flota existente en Canarias», ha argumentado Cabrera, que ha recordado que la pesca con cerco arrastra también otras especies y supone un peligro para la biodiversidad.

Por el Partido Popular, el diputado Carlos Ester ha mencionado el desarrollo de industrias pesqueras en países como Marruecos, con las que no se puede competir en costes, ha dicho.

En este contexto, ha abogado por buscar alternativas que permitan mantener la pesca artesanal mientras se exploran modelos innovadores, pero en coordinación con el propio sector.

El portavoz de Nueva Canarias, Luis Campos, ha dicho que su partido «rechaza absolutamente» el cerco pese a las aspiraciones económicas o intereses comerciales de quienes buscan un modelo diferente.

«Lo otro puede ser más productivo, pero si hubiésemos querido un modelo donde la productividad es lo primero hubiésemos apostado por el petróleo o las tierras raras.

Pero este es un modelo de desarrollo sostenible», ha dicho Campos.

Por Vox, Nicasio Galván, ha dicho que le queda «clara» la postura de las cofradías y ha formulado preguntas a los pescadores respecto al relevo generacional, las trabas burocráticas o las cargas impositivas que soportan.

En una línea similar de formulación de preguntas han intervenido Raúl Acosta y Melodie Mendoza, de la Agrupación Herreña Independiente y la Agrupación Socialista Gomera respectivamente, quienes han cuestionado sobre si el cerco es verdaderamente novedoso o cuál sería su incidencia respecto a la sostenibilidad.

EFEcmg/asd(foto)