Santa Cruz de Tenerife, 5 ago (EFE).
– Una investigación liderada por dos profesores de la Universidad de La Laguna (ULL) ha dado como resultado una guía para el uso de herramientas de inteligencia artificial (IA) generativa desde el pensamiento crítico, orientada al alumnado universitario.
El trabajo, publicado recientemente en la revista científica Pixel-Bit.
Revista de Medios y Educación, presenta un modelo didáctico específicamente diseñado para planificar y evaluar tareas de aprendizaje orientadas al desarrollo del pensamiento crítico mediante el uso de IA generativa.
La investigación, realizada por Manuel Area-Moreira y Miriam González-González, personal investigador del grupo Laboratorio de Educación y Nuevas Tecnologías (EDULLAB) de la ULL, plantea una propuesta compuesta por seis dimensiones: indagación, comparación, diálogo crítico, verificación, reelaboración personal y reflexión.
El modelo, según explica la ULL en un comunicado, pretende enseñar al alumnado a formular preguntas adecuadas, contrastar información entre distintas herramientas y fuentes, verificar datos, reinterpretar los contenidos con sus propias palabras y reflexionar sobre las posibilidades y limitaciones de estas tecnologías.
El objetivo del estudio fue identificar las opiniones del estudiantado sobre el potencial educativo de la IA en su futura labor docente y conocer su valoración de una tarea de aprendizaje apoyada por estas herramientas.
La experiencia se desarrolló en la ULL durante el curso académico 2023-2024, en la asignatura “Las Tecnologías de la Información y la Comunicación en la Educación” del Grado en Maestro en Educación Primaria.
En la experiencia participaron 75 estudiantes, quienes debían elaborar un trabajo académico utilizando de forma simultánea tres sistemas de IA diferentes.
Posteriormente, tenían que comparar las respuestas obtenidas, verificar su validez y elaborar un informe propio en el que realizaran un análisis crítico de la información generada.
Entre los aspectos positivos del uso de la IA, el alumnado destacó la rapidez para acceder a la información, el ahorro de tiempo en determinadas tareas, la posibilidad de crear un aprendizaje individualizado adaptado a las necesidades de cada estudiante y el apoyo que estas herramientas pueden ofrecer para generar ideas.
Sin embargo, el estudiantado también identificó algunos riesgos.
Entre ellos destacó el aumento del plagio, la existencia de errores o informaciones incorrectas generadas por estas herramientas y los problemas relacionados con la privacidad y la protección de datos.
Además, mostró preocupación por la posible pérdida de habilidades cognitivas como la creatividad, la autonomía, el razonamiento y el pensamiento crítico.
Area-Moreira y González-González concluyen que el reto ya no es tecnológico, sino pedagógico: formar personas reflexivas capaces de actuar con responsabilidad en una sociedad digital cada vez más compleja.
Lejos de posturas tecnofóbicas o de una adopción acrítica de estas herramientas, el modelo se basa en una perspectiva equilibrada que reconoce tanto las posibilidades como los riesgos de la IA en la educación superior.
En este sentido, defiende su incorporación responsable como herramienta de apoyo al proceso educativo.
El personal investigador del estudio reconoce como principal limitación que el modelo aún no ha sido suficientemente validado desde el punto de vista empírico.
Por ello, el grupo de investigación EDULLAB trabaja en nuevos proyectos que permitan aplicar esta propuesta en diferentes titulaciones y contextos universitarios para seguir evaluando su funcionamiento y eficacia.
Actualmente, el equipo participa además en el proyecto de investigación DIDACT.
IA, financiado por el Plan Nacional de I+D+i, que estudia el impacto y los usos de la IA en la educación universitaria a partir del modelo desarrollado en este trabajo.
En esta iniciativa participan grupos de investigación de tres universidades españolas.
EFEjmor/cmg
