Mazuelos resalta al papa la diversidad religiosa canaria y apuesta por una Iglesia cercana

Las Palmas de Gran Canaria, 11 jun (EFE).

– El obispo de la Diócesis de Canarias, José Mazuelos, ha destacado este jueves ante el papa León XIV la diversidad que existe en la vida religiosa y espiritual de Canarias, cimentada, sobre todo, sobre la base del turismo y la inmigración, y ha hecho una llamada a apostar por una Iglesia «viva, cercana y evangelizadora».

En su discurso desde la Catedral de Santa Ana, en Las Palmas de Gran Canaria, Mazuelos ha insistido en que el canario es un «pueblo abierto, acogedor» y en el que confluyen distintas culturas que lo han enriquecido, y que esta realidad afecta también a la vida social y espiritual de sus habitantes.

Una afección, ha remarcado, que impulsa una «cultura centrada en el consumo y el bienestar inmediato», lo que plantea a la Iglesia, a su juicio, «importantes desafíos» basados en la «secularización» de muchos ambientes y atmósferas, lo que les impulsa a «redescubrir nuestra vocación».

No ha eludido el obispo los problemas que enfrenta la sociedad canaria, como la precariedad laboral, la dificultad para acceder a una vivienda, la soledad de la tercera edad o el «drama migratorio», por lo que ha apelado a que la Iglesia se mantenga «cercana» y ayude a quien lo necesita gracias a «comunidades vivas y sacerdotes entregados».

El papa, en la primera visita de un pontífice a Canarias, ha entrado en la catedral bajo los acordes del himno oficial de este viaje apostólico cantado por el coro participativo Laudate Dominum, que invita a «alzar la mirada» ante las situaciones que León XIV ha querido reivindicar en sus discursos en España.

Lo ha hecho acompañado del obispo Mazuelos y se ha sentado en su silla papal, en el centro de la seo canaria que fue consagrada precisamente por otro León, el XIII de la historia de la religión católica romana.

En representación de la vida religiosa y el clero diocesano, el sacerdote Santiago Cerrato le ha agradecido su presencia en las islas con el deseo de que el sentimiento que trajo en el siglo XIX San Antonio María Claret, copatrono de la Diócesis, para evangelizar en su vida misionera, también le acompañe durante su papado.

Después de Cerrato ha hablado la coordinadora de pastoral de la Diócesis, y coordinadora también de todo lo relacionado con la visita del pontífice, Enélida Hernández, quien, en representación de la sociedad laica, ha asegurado que su visita es «un signo de esperanza para nuestras comunidades cristianas» que, pese a los desafíos de este tiempo, «siguen caminando con ilusión», y ha indicado que la misión evangelizadora no puede vivirse «de manera individual, sino desde la comunión».

Tras el discurso con el que el papa ha querido reconfortar a la comunidad religiosa de la isla, el obispo auxiliar de Canarias, Cristóbal Déniz, le ha entregado unos presentes que honran esta ocasión histórica para la iglesia canaria: un árbol genealógico del papa con sus orígenes canarios, «ya nos lo confirmará», ha dicho, y la medalla de oro de la catedral y los estatutos de la Diócesis.

Expectación previaEsperando en algunos casos durante varias horas antes de que el pontífice entrara en la catedral, la expectación de la comunidad religiosa y laica de la isla era enorme.

El coro ensayaba de fondo mientras la gente iba ocupando sus puestos en los bancos de la seo, engalanada para una ocasión tan histórica como esta.

Una de esas personas era Miguel Ángel Trujillo, miembro de la orden franciscana de la Cruz Blanca, quien trabaja precisamente con personas migrantes en su día a día.

Trujillo ha explicado a EFE que es un día «esperanzador» para la comunidad religiosa de la isla por el mensaje «solidario» que el papa ha querido traer hasta el archipiélago con su visita a Gran Canaria y Tenerife, donde recalará este viernes.

«Confiamos en el mensaje que nos pueda reportar el papa, que desde que llegó a España, en Madrid y Barcelona, ha dejado notar en nosotros esa semillita que ha calado en el interior de la Iglesia.

Y pienso que en un futuro, esta semilla germinará y dará sus frutos», ha deseado.

Dentro de la catedral estaban ya esperando las pequeñas Andrea y Sofía, de 11 años, y Valeria, de cuatro, quienes han sido las encargadas de entregar dos ramos de flores y un rosario al pontífice a su entrada al templo.

Las tres, en conversación con EFE, no han ocultado su alegría y entusiasmo por recibir al papa hoy y, ataviadas con la vestimenta típica canaria en homenaje a la visita al archipiélago e ideada por el artista Néstor Martín Fernández de la Torre, han asegurado que tenerle presente en este día «es como tener presente también a Jesús».

Las tres han reconocido sentirse «súper contentas y agradecidas» por haber sido elegidas para entregar estos presentes a León XIV, ya que «no todo el mundo tiene esta oportunidad».

EFEcas/pcr(foto) (vídeo)