Santa Cruz de Tenerife, 7 may (EFE).
– Los programas de prevención y preservación familiar y para detectar casos de violencia sexual impulsados por la Dirección General de Protección a la Infancia y las Familias del Gobierno de Canarias han atendido en los dos últimos años a más de 4.
000 niños, niñas y adolescentes junto a sus familias y entornos en el archipiélago.
Así se ha expuesto este jueves durante la presentación de resultados por parte de la directora general de Protección a la Infancia del Gobierno de Canarias, Sandra Rodríguez, y la representante de la asociación Opción 3, Marina Criado, de los programas Rumbo y Alondra, dirigidos a la prevención del desamparo, la preservación del entorno familiar y la detección e intervención ante situaciones de violencia sexual infantil y adolescentePrograma RumboEl programa Rumbo se desarrolla de forma individualizada, adaptado a las particularidades y necesidades de cada menor, con el objetivo de evitar separaciones familiares cuando sea posible y mantener a los niños y adolescentes en su hogar, ha precisado la técnico Marina Criado.
Asimismo, ha destacado que el 85 % de los casos atendidos no precisó ninguna medida de protección, al alcanzarse total o parcialmente los objetivos fijados mediante la intervención profesional con los menores y sus familias.
Según ha detallado, entre 2024 y 2025 las intervenciones crecieron un 13 %, lo que supuso un aumento del número de menores atendidos tanto en sus contextos familiares como en el sistema de protección.
En relación con los datos de 2025, han señalado que fueron atendidos 392 menores en Canarias, distribuidos entre 349 en Tenerife, 47 en La Palma, dos en La Gomera, 53 en Fuerteventura y 69 en Lanzarote.
Por su parte, la responsable de Infancia del Gobierno de Canarias ha agregado que este año se ha incrementado el número de plazas del servicio ante la demanda existente y la valoración positiva de los resultados obtenidos.
Programa AlondraEn cuanto al programa Alondra, centrado en la prevención de la violencia sexual y la intervención con víctimas o menores con indicadores de riesgo, Sandra Rodríguez ha comentado que ya se ha formado a más de 650 profesionales.
Esta formación busca ampliar la capacidad de detección temprana en ámbitos educativos, sociales y comunitarios, de manera que otros profesionales puedan identificar señales de alerta y activar recursos especializados, ha añadido.
El programa trabaja no solo con víctimas, sino también con menores que presentan situaciones de vulnerabilidad, entre ellas relaciones desiguales, exposición a riesgos en redes sociales o ausencia de referentes protectores.
Durante la presentación la directoria general ha anunciado además la puesta en marcha de una línea específica de actuación con menores migrantes tuteladas por la comunidad autónoma.
Según los datos facilitados, en la actualidad existen 418 chicas migrantes tuteladas por la Dirección General de Protección a la Infancia y las Familias que participan en dinámicas para detectar posibles casos relacionados con agresiones sexuales.
Con este colectivo, ha explicado la técnico, se desarrollará primero un trabajo grupal en los centros para generar confianza y detectar necesidades, seguido de intervenciones individualizadas en los casos que lo requieran.
La finalidad de estas dos iniciativas, ha concluido la directora general, es reforzar la red de protección a la infancia y adolescencia en Canarias, anticiparse a situaciones de riesgo y favorecer que los menores permanezcan en su entorno familiar siempre que ello sea posible.
EFEbrr/jmr
