Santa Cruz de Tenerife, 30 oct (EFE).
– Los rectores de las dos universidades públicas de Canarias han advertido este viernes de que cuando reclaman financiación suficiente y estable no están pidiendo «un cheque en blanco», sino los recursos necesarios para afrontar los retos y las capacidades futuras del archipiélago.
Los máximos responsables de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), Lluís Serra, y de La Laguna (ULL), Francisco García, han analizado la situación de ambos centros en la comisión parlamentaria de Universidades, Ciencia e Innovación y Cultura, que comenzó con un minuto de silencio por el fallecimiento de la diputada de CC Cristina Calero, portavoz de su grupo en esta materia.
El rector de la ULPGC, Lluís Serra, ha recordado al inicio de su exposición que el centro cuenta este curso con 4.
385 nuevos estudiantes, la cifra más elevada en la última década, y la tasa de éxito académico se aproxima al 90 por ciento, mientras que según los datos de inserción laboral el 84 por ciento de los titulados ha tenido algún tipo de relación laboral en los dos años posteriores a su graduación.
Además, la ULPGC ha captado más de 25 millones de euros para proyectos de investigación y recibido unos 4,6 millones en ingresos por transferencia del conocimiento, unos datos que demuestran que es una universidad activa que contribuye al desarrollo económico y social de Canarias, ha añadido el rector.
Serra ha indicado que no va a caer en la autocomplacencia porque «tenemos mucho que mejorar» en cuestiones como la reducción de la burocracia, la mejora de la empleabilidad, atraer y retener talento, además de reforzar la relación con empresas y administraciones.
«Y debemos hacerlo rindiendo cuentas porque cuando hablamos de financiación no estamos pidiendo un cheque en blanco, sino pidiendo recursos con responsabilidad», ha especificado.
Como ejemplo ha citado que las universidades públicas canarias disponen de 9.
228 euros por alumno para gastos estructurales, frente a la media estatal que ronda los 9.
500, una cifra a su vez alejada del resto de Europa.
Con absoluto respeto a las necesidades de sanidad, servicios sociales o vivienda, las universidades no compiten con estas políticas, ha advertido Lluís Serra, puesto que en ellas se forma a médicos, enfermeros, ingenieros, maestros, trabajadores sociales, juristas y científicos.
Por ello, financiar la universidad pública no supone invertir en una estructura administrativa sino «invertir en las capacidades futuras de Canarias», ha añadido.
Al respecto, ha pedido reflexionar sobre el hecho de que, ahora que hay un preacuerdo entre las universidades y el Gobierno canario en materia de financiación plurianual, para el que los centros plantearon una cifra cercana a los 315 millones de euros, y sin embargo, ha indicado, en el proyecto de ley de Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma para 2027 se han consignado 301,6 millones.
El planteamiento del preacuerdo está claro pero habrá que estar pendiente de la «letra pequeña», ha considerado el rector, quien también ha aludido a una enmienda durante el debate presupuestario para asignar 10 millones de euros a las universidades.
«No estamos planteando una expansión extraordinaria, sino cubrir adecuadamente los costes estructurales, la financiación necesaria para garantizar la actividad de las universidades, y otra cuestión es la vinculada a objetivos, porque estamos absolutamente dispuestos a someternos a objetivos medibles de evaluación y rendición de cuentas, pero los recursos no pueden depender de competir cada año: necesitamos estabilidad y previsibilidad», ha señalado Serra.
Por su parte el rector de la ULL, Francisco García, ha apuntado que ambos centros tienen un problema de recursos y como ejemplo ha indicado que La Laguna recibe 181,5 millones de euros con 21.
000 alumnos, mientras que la Universidad de las Islas Baleares cuenta con 203 millones para 15.
000 estudiantes.
Si fuera proporcional, la ULL recibirá 284 millones de euros y a pesar de ello, ha continuado el rector, «estamos haciendo cosas de innovación y mirando el futuro», para lo que además se ha realizado un análisis exhaustivo de las titulaciones para adaptarlas a las nuevas demandas.
Pero también, ha coincidido con Serra, «necesitamos hacer sostenible nuestra estructura financiera, consolidar el principio de acuerdo con el Gobierno de Canarias y otras medidas complementarias para aprovechar el potencial de las universidades y hacer frente a los retos de Canarias».
También el rector de la ULPGC ha hablado de ampliar plazas donde hay demanda de nuevas titulaciones vinculadas a la inteligencia artificial, la ciberseguridad, la transición energética y la economía azul, además de retener investigadores, renovar laboratorios y contar con suficiente personal docente.
El objetivo es que ningún joven canario con talento deje de estudiar porque su familia no puede pagar un centro privado o fuera de las islas ya que, ha enfatizado, la universidad pública es el verdadero instrumento de igualdad de oportunidades y ascenso social.
«La cuestión no es solamente cuánto queremos invertir en la universidad pública, sino cuánto queremos que contribuyan al futuro de esta tierra», ha especificado Lluís Serra.
asd/jmor(foto)
