Las Palmas de Gran Canaria, 7 jul (EFE).
– El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha adjudicado a la empresa Canaragua Concesiones S.
A.
la segunda fase de la renovación de la red de saneamiento del barrio de La Isleta, actuación que cuenta con una inversión de 1.
024.
096 euros.
Según ha informado este lunes en un comunicado, con esta obra se da continuidad al proceso para modernizar la red de saneamiento en el barrio, que en algunos casos cuenta con más de medio siglo de antigüedad, por lo que existen «importantes deficiencias estructurales» derivadas del desgaste de los materiales, la elevada pendiente del terreno y la acción de los gases en su interior.
El proyecto contempla la actuación en cinco tramos de las calles Arauz, Bandama, Rosiana, Faro y Faicanes, donde se llevará a cabo la sustitución de colectores y albañales, así como la ejecución y rehabilitación de elementos asociados a la red de saneamiento.
En términos globales, se renovarán aproximadamente 758 metros de colector y 681 metros de albañal, además de 147 registros domiciliarios y 37 pozos de red, al tiempo que se incorporarán dispositivos de recogida de aguas pluviales en aquellos puntos donde resulta necesario mejorar la evacuación.
Las obras, con un plazo de ejecución de 10 meses, incluirán también la reposición completa del firme en los tramos afectados, garantizando la restitución de las condiciones originales de las calles una vez concluyan los trabajos.
El concejal de Planificación, Desarrollo Urbano y Vivienda, Mauricio Roque, ha señalado que esta es una «actuación estratégica para la ciudad» y dan seguimiento a una primera fase que ya ha renovado cerca de un kilómetro de red en el barrio.
Por su parte, el concejal de Presidencia, Hacienda, Modernización, Recursos Humanos y Aguas, Francisco Hernández Spínola, ha subrayado que el Ayuntamiento quiere avanzar «en la mejora y modernización» del saneamiento en toda la ciudad para reducir el grado de deterioro que existe en la actualidad y garantizar un correcto funcionamiento.
Asimismo, Hernández Spínola ha añadido que con ello, «no solo se permite mejorar la capacidad hidráulica de la red, sino también prevenir incidencias, reducir vertidos y reforzar la sostenibilidad del sistema».
EFEcas
