Santa Cruz de Tenerife, 17 mar (EFE).
– La emprendedora y activista Nayra Delgado Sosa ha destacado este martes que Mauritania es un país en pleno desarrollo, donde las mujeres han comenzado a ocupar espacios de decisión en el Parlamento y en la sociedad.
Durante un encuentro en el Parlamento de Canarias organizado por Chapter 100 Canarias, Delgado, que vive en Mauritania, ha subrayado que este país “no es lo que vemos en los titulares”: lejos de ser solo desierto o migración, el país cuenta con cinco millones de habitantes, riquezas naturales y un creciente protagonismo femenino en la sociedad y la política.
Según la activista, el Parlamento mauritano, con 176 diputados, cuenta con 42 mujeres gracias a la implementación de un sistema de cuotas electorales que reservó veinte escaños para mujeres en 2023.
Esta cifra, aunque a su juicio es modesta, marca un cambio significativo respecto al 1 % de representación femenina de hace treinta años, ha agregado.
Delgado ha resaltado la fuerza de estas parlamentarias y su compromiso con tres pilares: combatir la violencia contra mujeres y niñas, garantizar la igualdad de oportunidades educativas y fomentar la autonomía económica femenina.
Pese a la presencia de mujeres en la Cámara, su representación en el gobierno sigue limitada, ha lamentado, pues de más de 20 ministros «solo cuatro o cinco son mujeres”.
Por ello, ha señalado que “los avances legales son fundamentales, pero los cambios sociales son más”, y ha destacado la importancia de educar y empoderar a las mujeres del mundo rural, quienes sostienen la economía familiar y comunitaria.
La activista ha apuntado que la juventud mauritana es clave para la transformación: más de la mitad de la población tiene menos de 21 años, y las mujeres jóvenes están promoviendo cambios de mentalidad y liderazgo que, poco a poco, empiezan a transformar la sociedad.
“Primero cambian las personas y luego cambian las instituciones”, ha sostenido, al tiempo que se ha referido también a la relación histórica y económica entre Mauritania y Canarias, y la necesidad de pensar en un futuro compartido donde las mujeres no solo sostengan la sociedad, sino que la liberen.
“Deberíamos pensar en algo mucho más interesante, un futuro en el que las mujeres mauritanas y canarias no solamente sostienen la sociedad, sino que la liberan”, ha manifestado.
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