Santa Cruz de La Palma, 21 jul (EFE).
– La Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias ha iniciado los trabajos para elaborar el primer inventario del patrimonio industrial de la isla, un documento que recopilará información sobre los bienes vinculados a antiguas actividades manufactureras.
Con esta actuación, La Palma se convierte en la última isla del archipiélago en incorporarse al proceso de catalogación iniciado por el Ejecutivo autonómico en 2009.
El inventario recogerá datos sobre la historia, uso, estado de conservación y posibles propuestas de recuperación de elementos con valores históricos, tecnológicos, sociales, arquitectónicos o científicos.
Durante una visita al antiguo Almacén de Yanes, en la entrada del Puerto de Tazacorte, el director general de Cultura y Patrimonio Cultural, Miguel Ángel Clavijo, ha afirmado que este trabajo constituye «el primer paso para la gestión, protección, conservación y difusión» de unos bienes que calificó de «frágiles e invisibilizados».
Según ha explicado la doctora en Historia del Arte responsable de los inventarios realizados en las ocho islas, Amara Florido, el patrimonio industrial comprende bienes muebles e inmuebles vinculados a actividades desarrolladas entre finales del siglo XIX y mediados del siglo XX, relacionadas con sectores como la industria agroalimentaria, la energía, el transporte o la captación y distribución del agua.
En La Palma, los elementos registrados hasta el momento están vinculados principalmente a la agricultura de exportación, aunque también figuran molinos, panaderías y carpinterías, especialmente en el Valle de Aridane.
Entre los bienes más singulares citó la chimenea de una antigua fábrica de jabón en El Paso y el cable aéreo construido en la década de 1930 para transportar huacales de plátanos desde El Time hasta Tazacorte.
La especialista destacó además el valor del Almacén de Yanes, construido en 1925, que definió como uno de los ejemplos más relevantes del patrimonio arquitectónico industrial de Canarias.
El complejo se utilizó para el empaquetado de productos agrícolas como plátanos, tomates, azúcar, tabaco y almendras, además de albergar posteriormente un trapiche de caña de azúcar para la destilación de alcohol, desempeñando durante décadas un papel destacado en la economía insular.
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