Los populares se movilizan para evitar la relajación de su electorado y llamar a la participación el 17 de mayo
MADRID, 10 May. (EUROPA PRESS) –
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, utilizará la crisis del hantavirus en la recta final de la campaña andaluza para contraponer la mala gestión del Gobierno de Pedro Sánchez con la buena gestión que, a su juicio, puede exhibir el presidente de la Junta y candidato a la reelección, Juanma Moreno, según han indicado a Europa Press fuentes populares.
Si esa buena gestión de Moreno ya ha sido uno de los ejes centrales de la campaña del PP –haciendo hincapié en su actuación tras las riadas o el accidente ferroviario de Adamuz–, en Génova consideran que la situación que vive España con el brote de hantavirus en el crucero MV Hondius les apuntala en ese marco, añaden desde la formación.
Si en este momento hubiera un problema sanitario en España, ¿a quién van a querer los españoles al frente? ¿A Mónica García o a Juanma Moreno?, se preguntan desde el equipo de Feijóo. A su entender, cuando vienen mal dadas, la gente quiere experiencia de gestión y ahí el PP puede presumir de la solidez de su candidato. En la gestión crecemos, subrayan las mismas fuentes.
MORENO CUMPLE MIENTRAS QUE SÁNCHEZ MULTIPLICA LOS PROBLEMAS
En la campaña electoral Feijóo ha presentado a Moreno como un candidato serio, fiable, decente y que cumple, frente a un Gobierno de España que, a su juicio, no resuelve los problemas de la gente sino que los multiplica.
De hecho, ha alertado de las consecuencias de importar el sanchismo a Andalucía a través de la candidata socialista, María Jesús Montero, a la que ha pedido mandar de vuelta a Madrid el próximo 17 de mayo para castigar sus chanchullos.
Es más, el líder del PP ha señalado que él quiere que el clima político de Andalucía se contagie a toda España y no al revés porque con el Ejecutivo de Pedro Sánchez el país padece demasiada mentira, demasiado ego, muro, incompetencia y corrupción.
NO RELAJARSE Y APELAR A LA MOVILIZACIÓN
Los populares quieren evitar la relajación de su electorado ante los buenos datos que recogen las encuestas y dedicarán la última semana de campaña a llamar a la movilización para fomentar la participación el 17 de mayo.
Si algo sabe Génova es que dar por hecho las cosas es un camino muy corto para luego no conseguirlas. Las encuestas pueden dar confianza pero también te pueden despistar, avisan fuentes de la dirección del partido, en alusión a lo que ocurrió en las elecciones generales del 2023, donde los sondeos concedían al PP una mayoría más holgada de que la que luego cosechó en las urnas, donde se quedó en 137 escaños.
Por eso, Moreno y Feijóo insistirán en los últimos días de campaña en que la gente tiene que ir a votar y hacerlo con contundencia, pese a que sus trackings internos dan la victoria al PP andaluz y no recogen grandes oscilaciones en los últimos días, salvo una ligera mejoría de Vox en décimas y una subida de la izquierda radical a costa de Montero.
No está pasando nada que altere la campaña. Moreno aspira a mantener su mayoría absoluta y Vox aspira a ganar a Macarena Olona, han indicado fuentes del PP, que han añadido que el objetivo del PSOE es que los de Santiago Abascal entren en el gobierno andaluz. En los comicios autonómicos de 2022, el PP-A de Moreno consiguió 58 escaños, los socialistas lograron 30 con Juan Espadas como candidato y Vox, que concurrió con Macarena Olana, obtuvo 14 diputados.
EL EFECTO SÉMPER
Paralelamente, el PP nacional hará hincapié en los últimos días de campaña en sacar pecho del perfil moderado de Moreno, que gobierna para todos y hace una política alejada de la crispación o los insultos, según fuentes del partido.
En ese mismo espectro, prosiguen las mismas fuentes, se mueve el portavoz nacional y vicesecretario de Cultura del PP, Borja Sémper, quien esta misma semana –se reincorporó al trabajo tras superar un cáncer de páncreas– reprochó a Santiago Abascal y al ministro Óscar Puente que recurran al insulto en sus críticas y se comprometió a no participar en circos ni shows.
Frente a este Gobierno de Sánchez chusco y que cae en el insulto, con un ministro que llama hipócrita a Sémper o dice que le da asco Feijóo, el PP cuenta con el efecto Sémper, que muestra que se puede hacer política de otra manera, subrayan fuentes populares.
Por tanto, el PP presumirá en esta recta final de campaña tanto de la gestión como de que hay otra forma de hacer política distinta a la Pedro Sánchez. Exhibiremos no solamente que somos mejores en la gestión sino también que somos mejores como personas y en las formas, abundan fuentes de Génova, que consideran que la crispación está en el insulto y las malas formas.

