Exteriores ve «indigno» que Milei venga a España a insultar a Sánchez y «fomentar la polarización entre españoles»

El Ministerio que dirige Albares defiende que España no tolera injerencias extranjeras ni que se enturbie la convivencia

MADRID, 21 Oct. (EUROPA PRESS) –

El Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación ha considerado indigno que el presidente de Argentina, Javier Milei, haya venido a España para insultar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y para fomentar un clima de polarización entre españoles en vísperas de las elecciones del 29 de noviembre.

En un comunicado, el Ministerio que encabeza José Manuel Albares ha expresado su más enérgica condena ante los insultos y calumnias dirigidos por Javier Milei al presidente del Gobierno, a España y a los españoles y también el llamamiento al uso de la violencia que ha realizado.

La condena llega después de que el mandatario argentino, de visita en Madrid, haya calificado a Sánchez de dictador, corrupto y ladrón y haya defendido que hay que sacar a patadas a los socialistas del poder, confiando en que los españoles no se suiciden votándoles en las próximas elecciones.

Es indigno que una persona que ostenta la más alta jefatura de una nación hermana realice visitas a nuestro país con el único objetivo de intentar fomentar un clima de polarización y violencia entre españoles y entre naciones hermanas como son la española y la argentina, ha valorado Exteriores.

Así las cosas, el Ministerio ha recalcado que España es una nación soberana que no acepta injerencias externas, ni ataques e injurias a su presidente y a sus instituciones elegidas, libre, democrática y soberanamente, ni tolera que nadie enturbie nuestra convivencia pacífica y democrática.

No obstante, desde Exteriores no se ha apuntado a ninguna acción diplomática en respuesta a las palabras de Milei, quien en mayo de 2024 desencadenó una crisis bilateral al calificar de corrupta a la mujer de Sánchez, Begoña Gómez.

Entonces, Albares compareció en el Palacio de la Moncloa para anunciar que se llamaba a consultas a la embajadora española en Buenos Aires y se convocaba al embajador argentino para trasladar la protesta y exigir una rectificación.

A la vista de que Milei no daba marcha atrás en sus palabras, el Gobierno decidió retirar a la embajadora en Argentina de forma definitiva días más tarde. Sin embargo, en octubre de ese año, y sin una disculpa pública del mandatario argentino de por medio, el Gobierno procedió a nombrar nuevo embajador en Buenos Aires.