MADRID 3 Ago. (EUROPA PRESS) –
El Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación ha condenado las imágenes de rehenes israelíes en estado de inanición difundidas esta semana por las milicias palestinas, calificando de inaceptables los vídeos divulgados.
Las imágenes de los rehenes difundidas por Hamás son inaceptables. El Gobierno de España expresa su más firme condena y reclama la liberación inmediata de los rehenes. El horror debe terminar en una Gaza sin Hamás, ha señalado este domingo Exteriores en un comunicado, recogido por Europa Press.
Así se ha expresado después de la publicación de los vídeos de dos rehenes israelíes, Evyatar David y Rom Braslavski, con aspecto pálido y demacrado por inanición. Hamás y Yihad Islámica, sus captores, divulgaron las imágenes para denunciar que el impacto humanitario del bloqueo israelí está afectando a su capacidad para garantizar el estado de salud de ambos secuestrados.
Hamás, que ha negado maltratos y asegurado que reciben la misma comida que el resto de la población se ha abierto este domingo a la posibilidad de que reciban ayuda específica del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), pero ha puesto como condición la reapertura total de la entrada de ayuda humanitaria al enclave palestino.
En la víspera, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu condenó las imágenes y aseguró que su gabinete no tiene nada que ver con la situación porque está permitiendo la entrada de ayuda humanitaria y es Hamás, con crueldad sin límites, quien priva de comida deliberadamente.
Ante ello, Exteriores ha señalado que es urgente el alto el fuego, y esencial la entrada masiva de ayuda humanitaria distribuida conforme a los principios humanitarios para detener la hambruna y salvar vidas. En la misma línea, el ministro José Manuel Albares ha defendido que la solución de dos Estados es la vía para la paz, con un Estado de Palestina sin Hamás.
La ofensiva contra Gaza, lanzada en respuesta a los ataques del 7 de octubre de 2023 –que dejaron unos 1.200 muertos y cerca de 250 secuestrados, según el Gobierno israelí–, ha dejado hasta la fecha más de 60.800 palestinos muertos, incluidos cerca de 170 por hambre y desnutrición.

