Albares explica que el proceso es manual y que se están poniendo todos los medios posibles para cumplir con lo dictado por el Supremo
MADRID, 19 Oct. (EUROPA PRESS) –
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha reconocido este lunes que será muy difícil que los consulados puedan comprobar a tiempo quiénes obtuvieron la nacionalidad en virtud de la llamada ley de nietos y son descendientes de exiliados para que puedan votar en las elecciones del próximo 29 de noviembre, tal y como ha solicitado el Tribunal Supremo.
En declaraciones en Telecinco, recogidas por Europa Press, el ministro ha asegurado que en cuanto se recibió la notificación del Supremo se remitió un telegrama con instrucciones muy precisas a todos los consulados para que actúen de manera diligente y movilicen todo el personal que necesitan, además de anularse todos los permisos de los cónsules.
Albares ha indicado que la Oficina del Censo Electoral ya cuenta con los datos de los nacionalizados en 2025 y 2026, puesto que fueron incluidos directamente a través de DICIREG, el nuevo Registro Civil digital, para poder comprobar quienes efectivamente descienden de exiliados y por tanto tienen derecho a votar.
En cuanto al resto de casos, el ministro ha explicado que se ha creado una herramienta informática para ir volcando los datos y que los vaya teniendo la Oficina del Censo Electoral, un procedimiento que hay que hacer manualmente, ha resaltado.
Albares ha recordado en este punto que la Dirección General de Asuntos Consulares ya había informado, a través de la Abogacía General del Estado, de que tardaría por lo menos hasta enero en completar este proceso y ha incidido en que si ya era difícil llegar a tiempo a las elecciones autonómicas y municipales de mayo, en un plazo tan corto se antoja todavía mucho más difícil.
Con todo, ha asegurado que se están poniendo todos los medios. Por nosotros no va a quedar, ha añadido, subrayando que nadie está obligado a lo imposible.
DEFENSA DE LOS CÓNSULES FRENTE A PP Y VOX
Por otra parte, ha aprovechado nuevamente para salir en defensa de los cónsules y del personal del Servicio Exterior ante lo que ha calificado de campaña de acoso, de insidias, en muchas ocasiones personales, con nombres y apellidos y fotografías de los cónsules de España en el mundo.
Así, ha defendido que no se puede poner en tela de juicio su honorabilidad y profesionalidad cuando lo que están haciendo es una tarea sobrevenida, para la que tienen un tiempo totalmente exiguo y que viene a sumarse a sus tareas cotidianas como inscribir los nacimientos o expedir pasaportes, además de las tareas relacionadas con el voto exterior de cara al 29 de noviembre.
En este sentido, ha exigido a PP y Vox que cesen en sus ataques porque está en juego la profesionalidad y la honorabilidad de los cónsules y de todos los funcionarios del Servicio Exterior. Es realmente algo que yo no voy a tolerar nunca, ha zanjado. Les voy a apoyar siempre y a defender siempre frente a esos ataques tanto del PP como de Vox hacia su profesionalidad, ha asegurado.

