Santa Cruz de Tenerife, 6 feb (EFE).
– Un congreso reunirá mañana sábado en La Laguna a profesionales sanitarios, educativos y sociales para abordar el llamado «dolor invisible» de personas con discapacidad y las formas de detectarlo.
La programación de «Lo que el dolor no dice» incluye el análisis de herramientas prácticas para ayudar a niñas, niños y jóvenes con dificultades de comunicación a reconocer y expresar el dolor físico, combinando enfoques médicos, fisioterapéuticos y de terapia ocupacional.
El encuentro servirá además como punto de partida para un proceso formativo continuado, con cursos específicos dirigidos a profesionales y entidades del tercer sector en los próximos meses, detalla la Consejería de Educación en un comunicado.
Su titular, Poli Suárez, ha participado este viernes en la presentación del congreso, impulsado por la Fundación Canaria Aldis.
También han asistido la consejera de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias, Candelaria Delgado, la consejera de Acción Social, Participación Ciudadana, Voluntariado e Inclusión del Cabildo de Tenerife, Águeda Fumero, y la presidenta de la Fundación Canaria Aldis, Ofelia Tabares.
Durante su intervención, Poli Suárez ha señalado que “la inclusión no puede quedarse solo en un discurso” y ha subrayado que debe traducirse en formación, información, recursos y, sobre todo, “en un acompañamiento real”.
En este sentido, ha destacado el esfuerzo que se realiza desde los centros educativos del archipiélago en materia de atención a la diversidad, con cerca de 4.
000 docentes especializados, la adaptación progresiva de infraestructuras y el impulso de proyectos pioneros como NEAE+21 o la Formación Profesional Adaptada.
El consejero ha remarcado que el objetivo principal es siempre el alumnado, “a quien deben dirigirse todos nuestros esfuerzos”, sin olvidar el apoyo “a las familias y al personal educativo”.
En la misma línea, María Candelaria Delgado ha puesto el acento en la importancia de situar siempre a las personas en el centro de las políticas públicas.
Ha explicado que la creación de la Dirección General de Discapacidad ha permitido avanzar en la detección precoz de dolencias invisibles desde edades tempranas, reducir listas de espera y poner en marcha equipos itinerantes en todas las islas, en coordinación con cabildos y ayuntamientos, para atender de forma más eficaz a niñas y niños con discapacidad y a sus familias.
Por su parte, Águeda Fumero ha reconocido los veinte años de trayectoria de la Fundación Canaria Aldis y su papel en Tenerife y en el conjunto del archipiélago.
Del congreso, ha dicho que su título refleja “un reto colectivo que no podemos seguir ignorando”, y ha defendido la necesidad de un trabajo coordinado entre administraciones públicas y entidades sociales.
Por último, Ofelia Tabares ha destacado el carácter innovador del congreso, que reúne a referentes locales, nacionales e internacionales desde un enfoque integral de la salud.
Ha explicado que, durante años, la intervención se ha centrado principalmente en el lenguaje y la conducta, mientras que muchas familias conviven con la incertidumbre de no saber si sus hijos sienten dolor, dónde les duele o si están desarrollando una enfermedad grave que no pueden expresar.
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