Las Palmas de Gran Canaria, 21 oct (EFE).
– El presidente del Sindicato Médico en Canarias, Éric Álvarez, ha afirmado este miércoles que están dispuestos a negociar las reivindicaciones que persiguen y que les ha llevado a la huelga indefinida, pero la Consejería de Sanidad debe aclarar el modelo de trabajo que propone.
Durante la protesta que han protagonizado los médicos a las puertas del Hospital Insular de Gran Canaria, en el cuarto día de huelga que mantienen junto al Sindicato de Empleados Médicos de Canarias, Álvarez ha asegurado que «cada día esperamos que sea el último por el bien de los pacientes» y que siguen a la espera de que les llame el Servicio Canario de la Salud (SCS) para negociar.
Según el representante sindical del Sindicato Médico, el SCS «está enfrascado en que su propuesta es la mejor del mundo, cuando nosotros entendemos que nuestras demandas son justas».
Pese al «abismo» existe entre ambas posiciones, ha precisado Álvarez, están dispuestos a negociar, salvo que sea para que digan «esta es la propuesta y no puedo hacer nada más, no tengo más dinero y esto es lo máximo».
Éric Álvarez ha señalado que el SCS condiciona sus propuestas al cambio del modelo de trabajo, pero el problema radica en que «no han explicado en qué consiste, lo desarrollan en dos párrafos, uno de dos líneas y otro de tres», por lo que contiene «muchas cuestiones oscuras» y desconocen cómo se articula el modelo que proponen.
Todas las mejoras dependen de ese cambio de modelo, ha insistido Álvarez, quien ha dicho que hay propuestas que son positivas pero para aceptarlas hay que admitir ese modelo, algo que no pueden aceptar si no se les aclara en qué consiste.
«No estamos diciendo que no al modelo, estamos diciendo que es muy precipitado; sobre todo,si hay cuestiones que no se aclaran», ha subrayado.
Por ello, ha apuntado que van a proponer a Sanidad que aceptan el cambio de modelo solo si es voluntario y lo deciden los médicos, pero sin que se imponga de arriba abajo por los jefes de servicio.
Quiere, además, que sea reversible si cambian las circunstancias en las que se aplica.
Desde Sanidad les aseguran que no tienen intención de hacer nada que les perjudique con el nuevo modelo de trabajo, pero «si no está escrito» carece de garantías y puede ser un modelo que, incluso, empeore sus condiciones laborales, ha remarcado.
El presidente del Sindicato Médico ha indicado también que están dispuestos a ceder en cuanto a ampliar el calendario para la aplicación de las medidas que demandan y que Sanidad cifra en 150 millones de euros, de manera que se puedan cumplir en cuatro años.
Ha insistido en que con esta huelga están tratando de mejorar las condiciones laborales de los médicos en el SCS, «tras 20 años de abusos en los contrato y de exceso de trabajo».
Álvarez ha rechazado que las listas de espera sea culpa de la huelga de médicos, sino de plantillas insuficientes y del déficit de recursos y de infraestructuras, y ha abundado en que lo que persiguen con su protesta es revertir esta situación.
Según ha informado, la última reunión del comité de huelga con Sanidad fue el pasado día 14 de octubre y no les han vuelto a convocar y que la ausencia de respuesta ha sido lo que les ha obligado a ir a la huelga.
Ha insistido en que están dispuestos a negociar los aspectos que les separan, pero no en una reunión de tres o cuatro horas, así como que es la Consejería de Sanidad la que tiene que convocarles, porque es su responsabilidad.
Cada día de huelga representa para los pacientes «un gran daño» y son conscientes de ello, ha admitido Álvarez, quien ha recordado que el paro se ha producido porque llevaban un año negociando el acuerdo que propone la Consejería puede empeorar sus condiciones y lo quería cerrar con UGT, que no representa adecuadamente al colectivo médico, desde su punto de vista.
«Querían llevar (el acuerdo de UGT) a la mesa sectorial y dejarnos fuera de esa negociación.
Por eso nos plantamos», ha subrayado.
Álvarez ha pedido a la Consejería de Sanidad «que no pierda más tiempo y se siente a negociar medidas a llevar a cabo en los próximos cuatro años, pues con cada día de huelga pierde entre cuatro o seis millones de euros.
Ha advertido de que seguirán con «la huelga en noviembre, en diciembre y en enero, aunque tengan que cambiar de formato, por si tienen que llegar a abril o a las elecciones autonómicas de mayo.
Haremos caja de resistencia y lo que haga falta».
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