El PP ve inhabilitado a Sánchez para nombrar al nuevo fiscal general por lo que pide su dimisión y convocar elecciones

Muestra preocupación por la reacción del Gobierno y le ve dispuesto a reventar la convivencia entre los españoles para seguir en el poder

MADRID, 21 Nov. (EUROPA PRESS) –

El Partido Popular considera que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no puede nombrar al nuevo fiscal general del Estado porque lo hará con la misma premisa y el mismo método que con la designación de Álvaro García Ortiz, por lo que ha pedido la dimisión del jefe del Ejecutivo y la convocatoria de elecciones. Además, ha mostrado su preocupación por la reacción que está teniendo el Ejecutivo contra el poder judicial por la sentencia y ha advertido de que están dispuestos a reventar la convivencia entre los españoles para mantenerse en el poder.

Así lo han manifestado la vicesecretaria de Regeneración Institucional del PP, Cuca Gamarra y la portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Ester Muñoz en sendas entrevistas en Tele 5 y EsRadio, recogidas por Europa Press.

Cuca Gamarra ha señalado que la condena al fiscal general por el delito de revelación de secretos de la pareja de la presidenta madrileña es una sentencia histórica porque en el ejercicio de su cargo ha vulnerado los derechos de un ciudadano.

En opinión de la dirigente popular, esto significa que la justicia en España funciona y es igual para todos. Nadie puede situarse por encima por encima de la ley, ha zanjado.

En declaraciones al programa La mirada crítica de Telecinco, recogidas por Europa Press, la dirigente del PP también ha asegurado que García Ortiz ha actuado siempre y en todo momento como un peón al servicio del sanchismo, algo que es inadmisible y que hace que Pedro Sánchez no pueda ser quien nombre al siguiente fiscal general del Estado porque lo hará con las mismas premisas y con el mismo método.

Esto lleva a una derivada política que tiene que ser la disolución de las Cámaras y, por tanto, la convocatoria de elecciones con la dimisión del presidente del Gobierno, ha asegurado Gamarra, que también ha reprochado al PSOE y al Ejecutivo –el ministro Óscar López– las declaraciones que señalan y presionan a la Justicia. En España, le guste o no le guste a Pedro Sánchez, la justicia es igual para todos, ha recordado.

Así, ha señalado que el Supremo es absolutamente independiente y no se pueden cuestionar sus fallos, por lo que ha calificado de máxima gravedad las manifestaciones que se están realizando desde el Gobierno que atacan directamente al tribunal.

SÁNCHEZ ES UN OPORTUNISTA Y UN FARSANTE

La portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Ester Muñoz, se ha manifestado en los mismos términos en declaraciones a EsRadio, regidas por Europa Press, en las que ha afirmado que los españoles pueden estar tranquilos, porque a día de hoy España sigue siendo un Estado de Derecho en el que no hay nadie por encima de la ley, se llame como se llame.

Así, ha precisado que el poder judicial es independiente y no atiende ni a las presiones del Gobierno ni de Pedro Sánchez. Algo que considera una garantía para todos los españoles porque saben que la ley impera en España a pesar, ha dicho, de tener un Gobierno que lucha contra la ley denodadamente.

Dicho esto, ha señalado la preocupación que hay después de ver la reacción, esperada, del Ejecutivo y de sus satélites mediáticos que han dictado sentencia antes de que fallaran los jueces, abriendo así camino, según Ester Muñoz a atacar al poder judicial y al Tribunal Supremo por esa previsible sentencia.

En este sentido, ha recordado las declaraciones el ministro Óscar López, atacando a los jueces y acusándoles de prevaricación y también las de un iracundo Pedro Sánchez, quien según Ester Muñoz trató de enfrentar ayer a la sobernanía popular y la democracia frente a la Ley como si fuese un dilema. En su opinión esto es gravísimo y también ver a todos sus satélites mediáticos hablando de golpismo judicial.

Muñoz ha afirmado que al PP le cuesta admitir que ya no hay un Partido Socialdemócrata en España que sea homologable a otras democracias europeas ya que, en su opinión, el PSOE y el Gobierno están dispuestos a reventar la convivencia de los españoles y a saltarse cualquier límite con tal de mantenerse en el poder.

Su conclusión es que Pedro Sánchez es un oportunista y un farsante que está dispuesto a lo que sea y cree que esto también se vio reflejado con su postura sobre el Sáhara, que ha cambió sin ninguna explicación. En su opinión, Sánchez utiliza las cuestiones internacionales como mero interés particular y para defenderse de cuestiones internas: Lo hemos visto con Gaza y lo hemos visto con el Sáhara.