Las Palmas de Gran Canaria, 13 may (EFE).
– El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha iniciado el expediente de contratación para la renaturalización de cerca de 20.
000 metros cuadrados de las laderas del barrio de Hoya Andrea, en el Distrito Tamaraceite-San Lorenzo-Tenoya.
La actuación está incluida en el Corredor Verde Tamaraceite-Ciudad Alta, dentro del Plan Director de Infraestructuras Verde-Azul y Biodiversidad, informa el Ayuntamiento en un comunicado.
Este proyecto de renaturalización urbana cuenta con una financiación de 3,9 millones de euros procedentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España, a través de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transicón Ecológica y el Reto Demográfico (MITEC) y con fondos NextGenerationEU de la Unión Europea.
El Ayuntamiento, por su parte, aporta otros 210.
400 euros.
Con una superficie de actuación de 22.
000 metros cuadrados, el proyecto para Hoya Andrea tiene como objetivo fortalecer la infraestructura verde urbana, recuperar la biodiversidad autóctona y fomentar la conexión entre espacios urbanos y naturales para adaptarse al cambio climático.
La zona será transformada en un área de alto valor ecológico, paisajístico y educativo con la plantación de cerca de medio millar de árboles y arbustos endémicos y autóctonos, la recuperación de senderos, la creación de áreas de descanso y la instalación de paneles informativos.
El contrato, que cuenta con un presupuesto de 378.
253 euros, permitirá conectar el citado corredor con uno de los núcleos residenciales por los que discurre.
Los trabajos incluyen la retirada de especies vegetales invasoras como el rabo de gato, el tabaco moro, el tartaguero o la pitera, siguiendo los protocolos del Gobierno de Canarias.
Estas serán sustituidas por cerca de medio centenar de árboles y arbustos autóctonos y endémicos como la tabaiba dulce, el verol, esparragón, tajinaste blanco, guaydil, salvia canaria, vinagrera, drago, acebuche, tarajal, sabina, lentisco y pino canario.
De esta forma, se crean condiciones en el barrio para la recuperación de aves y fauna canaria.
Otra de las actuaciones proyectadas será la rehabilitación de los senderos existentes en las dos laderas mediante pavimentos naturales.
Estos caminos contarán con barreras de seguridad y barandillas con acabados en madera, y se construirán 125 metros lineales de muretes de piedra vista con material similar al existente para afianzar los desniveles.
Además, se instalarán cinco carteles con información sobre la biodiversidad de la zona y sus recorridos temáticos, y se crearán áreas de descanso con la instalación de bancos de madera y papeleras a lo largo de los caminos.
El proyecto, que cuenta con un plazo de ejecución previsto de cuatro meses, también incluye la colocación de líneas de vida para el posterior mantenimiento de los espacios verdes.
EFEas
