Puerto del Rosario (Fuerteventura), 16 mar (EFE)- El Cabildo de Fuerteventura ha cerrado de forma temporal determinados tramos de senderos como medida preventiva para proteger las aves que transitan por ellos durante la época de cría, ha informado este lunes la institución insular en un comunicado.
Desde el Cabildo han recordado que, durante la época de cría, muchas especies son extremadamente vulnerables a cualquier alteración de su entorno como el senderismo, las excursiones organizadas o el tránsito de bicicletas.
Unas actividades que, apuntan desde el Cabildo, pueden generar molestias que afectan gravemente a la tranquilidad de las zonas de reproducción, provocando el abandono de nidos, la pérdida de huevos o la muerte de ejemplares nacidos.
Los cierres se aplican en tramos de senderos que pertenecen a áreas de alto valor ecológico, destinadas a la preservación de las aves protegidas.
Algunos de estos ejemplares corresponden a las aves más representativas de Fuerteventura y, entre estas especies, destacan varias aves rapaces protegidas.
Las zonas afectadas son Barranco de La Torre, Barranco La Herradura, Barranco de La Muley, Barranco de Los Molinos, Barranco de Tinojay, Caldera de Gairía, Caldera de Los Arrabales, Montaña de Escanfraga, Goroy, Montaña de La Muda y Punta Caletones.
El periodo más sensible para la mayoría de las especies terrestres se extiende del 15 de febrero al 31 de julio, coincidiendo con la época de nidificación.
La Consejería de Medio Ambiente comunica que esta medida no es nueva, se ha aplicado en años anteriores y puede ampliarse a otras zonas si se detectan nuevos territorios de cría tanto los periodos reproductivos como las áreas utilizadas pueden variar en función de las especies y de factores como las condiciones climáticas.
Asimismo, desde el Cabildo han recordado que las personas que no respeten la señalización se exponen a infracciones administrativas que pueden conllevar sanciones económicas de hasta 600 euros o, incluso, de hasta 200.
000 euros en los casos en los que se produzcan daños graves a la biodiversidad, de acuerdo con la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad.
La combinación de acciones educativas, medidas preventivas, la participación ciudadana, el apoyo de los medios de comunicación y el papel de las redes sociales ha contribuido a que la población de Fuerteventura esté cada vez más comprometida con la conservación del entorno natural, indican desde la institución insular.
Sin embargo, en los últimos meses, desde el servicio de Medio Ambiente se ha detectado la difusión en redes sociales y otros canales digitales, de senderos y actividades en zonas no autorizadas ni adaptadas a las normativas vigentes.
Se trata, han indicado desde el Cabildo, de un tipo de publicaciones que pueden parecer inofensivas pero que generan un impacto negativo sobre el medio natural porque animan a realizar recorridos que no son oficiales y actividades no permitidas, comprometiendo la conservación de espacios protegidos e incluso la propia seguridad de las personas.
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