Santa Cruz de Tenerife, 2 may (EFE).
– El Cabildo de Tenerife asumirá las actuaciones de mayor complejidad técnica en tramos urbanos de las carreteras, incluyendo la redacción de proyectos, su contratación y la dirección de obra.
Mientras, los ayuntamientos participarán en la ejecución y mantenimiento de los elementos de carácter municipal.
Así queda establecido en los criterios de actuación en tramos urbanos o altamente poblados y travesías para la gestión de proyectos de obras en carreteras, aprobados definitivamente tras analizar y resolver las alegaciones presentadas por distintos ayuntamientos de la isla.
Estos criterios establecen un marco claro de colaboración entre la corporación insular y las administraciones locales, con el objetivo de adaptar las carreteras a su entorno urbano, mejorar la seguridad vial y garantizar una adecuada prestación de servicios, detalla el Cabildo en un comunicado.
En concreto, los nuevos criterios determinan la distribución de responsabilidades entre administraciones, diferenciando entre los elementos propios de la infraestructura viaria —como la calzada, la señalización o la estructura de la vía— y aquellos vinculados al entorno urbano, como el alumbrado público, el mobiliario o determinadas redes de servicios en aceras.
El modelo incorpora, además, medidas de flexibilidad para adaptarse a la realidad de cada municipio y garantizar que las localidades con menor capacidad técnica o económica puedan acceder a estas actuaciones en condiciones de equidad.
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, destaca que este acuerdo supone «un paso importante para modernizar nuestras infraestructuras viarias y adaptarlas a la realidad de los núcleos urbanos, garantizando al mismo tiempo la cooperación institucional con los ayuntamientos».
Dávila subraya que «desde el Cabildo somos conscientes de las diferencias de capacidad entre municipios, especialmente los más pequeños, por lo que se han incorporado medidas de flexibilidad y apoyo para evitar desigualdades territoriales y facilitar el acceso a estas actuaciones».
El consejero de Carreteras, Dámaso Arteaga, explica que los nuevos criterios permiten «definir con claridad» qué actuaciones corresponden a cada administración, diferenciando entre los elementos propios de la infraestructura viaria y aquellos vinculados al entorno urbano.
Arteaga añade que el Cabildo asumirá las tareas técnicas más complejas, como la redacción de proyectos, su contratación y la dirección de obra, mientras que los ayuntamientos participarán en aquellas actuaciones vinculadas a servicios de carácter municipal, como el alumbrado o determinadas redes en aceras.
El consejero destaca que este modelo garantiza una mayor agilidad en la ejecución de obras, refuerza la seguridad de las vías y mejora la calidad de vida de la ciudadanía en los entornos urbanos.
EFEjmor
