Arrecife (Lanzarote), 22 oct(EFE).
– El Área de Medio Ambiente del Cabildo de Lanzarote y La Graciosa ha advertido del peligro que pueden ocasionar los drones sobre la avifauna, especialmente en espacios naturales y zonas de elevada sensibilidad ecológica, tras detectar posibles incumplimientos de las normas para su uso.
En un comunicado difundido este jueves, se ha referido a posibles incumplimientos de las condiciones establecidas para el desarrollo de algunas actividades y eventos celebrados en la isla sobre los que el Área de Medio Ambiente ha iniciado las comprobaciones correspondientes para esclarecer los hechos y determinar, en su caso, las medidas administrativas que procedan.
«Antes de utilizar un dron en un espacio natural hay que comprobar si está permitido y cuáles son las condiciones establecidas.
Una imagen o una grabación no puede anteponerse a la protección de especies sensibles», ha señalado el consejero de Medio Ambiente, Samuel Martín.
El Área de Medio Ambiente extiende este recordatorio a empresas, organizadores de eventos, productoras audiovisuales, fotógrafos, operadores de drones y particulares, especialmente cuando pretendan desarrollar estas actividades en espacios naturales protegidos o zonas sensibles para la avifauna.
El ruido, la proximidad y el movimiento de los drones pueden provocar estrés y vuelos de huida, alterar el descanso y la alimentación de las aves e incluso afectar a su reproducción, sin necesidad de que exista contacto físico con los animales, señala la nota.
Estas afecciones adquieren especial relevancia en zonas utilizadas por las aves como espacios de refugio, alimentación, descanso o reproducción.
La Ley del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad establece en su artículo 57 y concordantes la prohibición, con carácter general, de dar muerte, dañar, molestar o inquietar intencionadamente a los animales silvestres, con especial atención a los periodos de reproducción, cría y migración.
Asimismo, la Ley del Suelo y de los Espacios Naturales Protegidos de Canarias, establece el marco autonómico para la protección y conservación de los espacios naturales y sus valores ambientales.
El Cabildo recuerda que las condiciones establecidas en las autorizaciones ambientales para pruebas deportivas, producciones audiovisuales y otras actividades se determinan “atendiendo a las características y valores naturales de cada espacio y, por tanto, deben respetarse durante todo el desarrollo de la actividad”.
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