El Cabildo de Gran Canaria destina 1,4 millones a carreteras que dañó la borrasca Emilia

Las Palmas de Gran Canaria, 29 dic (EFE).

– El Cabildo de Gran Canaria tiene previsto destinar aproximadamente 1,4 millones de euros para la reparación de cuatro carreteras de la red insular que se vieron gravemente afectadas por la borrasca Emilia, según ha anunciado este lunes.

El Servicio de Obras Públicas prepara los expedientes para intervenir por la vía de urgencia en las carreteras GC-400 (Ariñez), GC-60 (Tejeda), GC-223 (Barranco Hondo) y GC-305 (Barranco de la Virgen) afectadas por descalces ocasionados por derrumbes, por caída de taludes o por deformaciones en el pavimento, se detalla en un comunicado de la corporación.

Cuyo vicepresidente Augusto Hidalgo, según destaca, ha visitdo la GC-400, la única de las cuatro vías dañadas de la red insular que se encuentra totalmente cerrada al tráfico porque la caída del muro de contención de la carretera pone en peligro su estabilidad y sigue existiendo riesgo de colapso, por lo que es inviable abrirla aunque sea parcialmente.

Allí los técnicos del Cabildo informaron al consejero, a la alcaldesa, a los ediles y a los vecinos de que se están ultimando los sondeos previos para concretar el tipo de actuación a acometer, aunque lo más viable será realizar una pantalla de micropilotes tanto en la base del muro como en la propia calzada, para luego reconstruir el muro afectado, relata la nota.

La previsión es que la empresa que sea seleccionada para realizar esta obra de emergencia comience los trabajos la próxima semana tras el día festivo, ha dicho.

El tramo de muro a reconstruir es de unos 15 metros de largo y entre seis y siete metros de alto, lo que prolongará la obra unos cuatro o cinco meses, y se estima una inversión de unos 400.

000 euros.

Si no surgen inconvenientes durante el transcurso de la obra, la idea es volver a abrir esta carretera a mediados de 2026.

Otra obra de emergencia en la que ya se está actuando desde Obras Públicas es el tramo de la GC-60 que llega a Tejeda, donde ya se está desmontando un talud sobre la carretera que, tras las últimas lluvias, quedó inestable y corría el riesgo de desprenderse.

Para ello los trabajadores se están descolgando con arneses a una altura de unos 20 metros para desmontar a mano las piedras más inestables y colocar mallas de seguridad.

Mientras se ejecuta esta obra, con una inversión aproximada de 100.

000 euros, la carretera permanece abierta.

Las otras dos actuaciones que se están evaluando son las de la GC-223, en Gáldar, y la 305, en Firgas, ambas vías abiertas pero con paso alternativo por un solo carril.

En el caso de la GC-223, en la zona de Barranco Hondo, pasado Juncalillo, pocos días después del paso de la Borrasca Emilia y al igual que en Ariñez, se desplomó un tramo del muro de contención de la carretera provocando el descalce de la vía, lo que obligó al cierre parcial de la vía.

En este caso, al tener suficiente ancho la calzada, Obras Públicas ha habilitado un carril empleando también una parada de guaguas que ya existía justo en ese tramo.

Se estima que la reparación de este tramo de la GC-223 se eleve hasta los 600.

000 euros y el plazo de ejecución de prolongue unos ocho meses.

Los efectos de la Borrasca Emilia llevaron al cierre de 14 vías de las que aún tras 15 días tres siguen cerradas a la circulación.

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