Puerto del Rosario (Fuerteventura), 22 oct (EFE)- El Cabildo de Fuerteventura ha finalizado el procedimiento de consulta previa para la elaboración de los Planes de Protección y Gestión de las Zonas Especiales de Protección para las Aves (ZEPA) del territorio insular que no coinciden con espacios naturales protegidos.
Estas serían las ZEPA de Lajares, Esquinzo y Costa de Jarubio; la ZEPA de Vallebrón y Valles de Fimapaire y Fenimoy; la ZEPA de Llanos y Cuchillos de Antigua; y la de la Costa Norte de Fuerteventura, ha informado la Institución insular en un comunicado.
Esta consulta previa estuvo abierta a administraciones públicas y propietarios de terrenos afectados, habiendo recibido casi una veintena de informes que ahora son trasladados al equipo redactor que se encarga de elaborar los Planes de Protección y Gestión de las ZEPA.
Con el objetivo de seguir promoviendo la participación, la redacción de los planes conllevará, además, futuros periodos de información pública para recabar las aportaciones de la ciudadanía general.
Los mencionados planes persiguen establecer las condiciones necesarias para mantener los espacios en un estado de conservación favorable, garantizando la preservación y la distribución de aquellas especies que se albergan en su ámbito y atendiendo a la presencia de hábitats prioritarios.
De esta manera, han explicado la presidenta del Cabildo, Lola García, y la consejera de Ordenación del Territorio, Nereida Calero.
se pretende dar solución a los problemas derivados de la ausencia de estos planes, que armonice los usos compatibles con los valores del espacio y los adecúe a los fines de protección y conservación del mismo.
Los Planes de Protección y Gestión delimitarán los espacios con diferentes destinos y utilización dentro del área protegida de cada ZEPA, en razón del mayor o menor nivel de protección, por su fragilidad.
Dentro de los problemas a los que se enfrentan las ZEPA, se incluyen la pérdida y fragmentación del hábitat debido a la urbanización o cambios de uso del suelo, las molestias y perturbaciones a las aves con actividades no reguladas o la contaminación y degradación ambiental por vertidos, residuos o alternación del entorno, indica la nota.
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