Toronto (Canadá), 13 oct (EFE).
– Toronto y Montreal se convertirán este otoño en las únicas ciudades de Norteamérica con vuelos directos a las Islas Canarias, lo que abrirá el archipiélago al mercado turístico canadiense, que busca cada vez más alternativas a sus tradicionales destinos de vacaciones en Cuba, el Caribe y el sur de Estados Unidos.
Air Canada empezará el 25 de octubre a volar entre Toronto y Tenerife dos veces por semana y, seis días después, abrirá una conexión semanal entre Montreal y la isla.
A partir del 12 de diciembre, Air Transat añadirá vuelos semanales desde ambas ciudades canadienses a Gran Canaria.
En total, Canadá y las Islas Canarias estarán conectadas con hasta seis vuelos semanales durante parte de la temporada de invierno.
«Por primera vez Toronto y Montreal van a estar conectadas con Islas Canarias y serán las únicas ciudades de toda Norteamérica que en este momento tengan conexión directa», explicó a EFE Isabel Martín Benítez, consejera de Turismo de España en Canadá.
La respuesta inicial del mercado está siendo positiva, según la información facilitada por aerolíneas y turoperadores.
«Las expectativas realmente se están cumpliendo.
Eran vuelos muy esperados y una apuesta importante desde Islas Canarias», afirmó Martín Benítez.
De hecho, Air Canada ya ha aumentado las frecuencias inicialmente previstas y ha anunciado que mantendrá durante el verano de 2027 su conexión Montreal-Tenerife, convirtiéndola en una ruta estable durante todo el año.
La apertura coincide con un momento de expansión del turismo canadiense hacia España, que en 2025 recibió 628.
214 visitantes de ese país, con un gasto de 1.
411 millones de euros, según Turespaña.
Las nuevas rutas a Canarias, sumadas a la conexión directa entre Montreal y Mallorca inaugurada la pasada primavera, supone, según Martín Benítez, un hito en las relaciones turísticas entre España y Canadá.
«Nunca hasta este momento se habían tenido tantas conexiones directas y nunca hasta ahora se había diversificado tanto en cuanto a destinos dentro de España por el mercado canadiense», señaló la consejera, quien destacó el creciente interés de los canadienses por viajar a Europa y el posicionamiento de España como uno de sus destinos preferidos.
La apertura también se produce mientras los canadienses reducen sus viajes a Estados Unidos, en medio de las tensiones políticas y comerciales entre ambos países, y Cuba sufre un desplome turístico por su crisis energética y de suministros.
Entre enero y agosto, las llegadas de canadienses a Cuba cayeron un 75,6 % interanual, mientras que los viajes a Estados Unidos seguían en julio por debajo de los niveles de dos años antes.
Ante este escenario, Canarias quiere posicionarse como una alternativa al Caribe y a Florida, combinando su clima invernal con una oferta turística más diversificada.
«Canarias permite disfrutar de excelentes hoteles y ‘resorts’, pero también salir de ellos y descubrir ciudades, pueblos, mercados, restaurantes, espacios naturales y la vida local.
No es necesario limitarse al modelo ‘all inclusive’: el viajero puede diseñar su propia experiencia y descubrir cada isla a su manera», destacó Martín Benítez.
Con ese mensaje, representantes del Gobierno canario, de Tenerife, Gran Canaria y Lanzarote, así como empresas hoteleras realizaron la pasada semana actos promocionales en Montreal y Toronto, con más de 100 agentes de viajes en cada ciudad.
Martín Benítez considera que las nuevas rutas pueden abrir el camino a conexiones con otras islas y ciudades canadienses, como Halifax o Calgary, que ya cuentan con vuelos con destinos españoles.
EFEjcr/lfp/rcf
