Las Palmas de Gran Canaria, 26 ago (EFE).
– Representantes del sindicato CSIF en la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria han reclamado este miércoles al Ayuntamiento «todos los medios disponibles» para afrontar un «repunte de episodios de extrema gravedad» en materia de agresiones con armas blancas que asegura se ha dado en la ciudad.
En un comunicado, dicho sindicato apunta a «tres graves episodios en apenas tres semanas» que se han registrado en la capital isleña, el más reciente ocurrido este mismo martes y que, según destaca, ha terminado con dos personas heridas y detenidas, una de ellas ingresada en la Unidad de Críticos del Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín.
Los hechos -relata- se produjeron cuando agentes de la Policía Local fueron requeridos por una pelea entre dos hombres en la zona de Luján Pérez con Ferreras, esquina de dos calles próxima la playa de Las Canteras donde, a su llegada, los funcionarios localizaron a ambos implicados heridos, uno de ellos con una herida sangrante en el torso y el otro con una lesión en la cabeza.
Uno de los hombres emprendió la huida al percatarse de la presencia policial, haciendo caso omiso a las indicaciones de los agentes, si bien, tras una persecución a pie, pudo ser alcanzado e inmovilizado, añade, subrayando que durante la intervención fue localizado un cuchillo de cocina con una hoja de aproximadamente 13 centímetros, presuntamente relacionado con el altercado.
Y detalla que ambos implicados tuvieron que ser trasladados a centros hospitalarios y quedaron detenidos, permaneciendo uno de ellos ingresado en la Unidad de Críticos del Hospital Doctor Negrín.
Desde el CSIF se plantea que «este nuevo suceso se produce después de otros graves episodios con armas blancas registrados durante las últimas semanas en la capital», registrado el pasado 4 de agosto uno de ellos, consistente en «una violenta agresión en la zona de Las Canteras» que «dejó imágenes especialmente impactantes en las que un individuo armado atacaba a otro varón e intentaba continuar agrediéndolo reiteradamente con un arma blanca».
Además, «apenas dos semanas después, el 17 de agosto, dos policías locales sorprendieron a un individuo en el interior de un vehículo que había sido violentado» y que, tras emprender la huida y ser alcanzado por los agentes, «extrajo un cuchillo de aproximadamente 33 centímetros -19 centímetros de hoja- y comenzó a esgrimirlo contra los policías, realizando movimientos amenazantes para impedir que pudieran aproximarse y detenerlo», agrega.
Precisando que ambos agentes resultaron lesionados durante aquella intervención y que, «ahora, poco más de una semana después, se produce este nuevo episodio con un cuchillo que termina con dos personas heridas y hospitalizadas».
El CSIF señala que «estos tres casos no significan que las armas blancas hayan aparecido ahora en las calles de Las Palmas de Gran Canaria», pues «el sindicato lleva tiempo advirtiendo de que su presencia en altercados e intervenciones policiales ha dejado de constituir una situación excepcional».
Y sostiene que «lo especialmente preocupante es el repunte de episodios de extrema gravedad observado durante las últimas semanas» y que, «la realidad de la calle ha cambiado, pero la respuesta no lo ha hecho al mismo ritmo» por parte de las autoridades municipales.
En palabras de Francisco Melián, delegado de CSIF en la Policía Local, «el problema requiere una respuesta que vaya más allá de reaccionar ante cada nuevo suceso».
El sindicato apunta que «considera necesario, en primer lugar, analizar la evolución de las intervenciones relacionadas con armas blancas para conocer con datos objetivos la verdadera dimensión del fenómeno, detectar aquellos lugares, horarios o circunstancias en los que exista una mayor incidencia y poder orientar hacia ellos las actuaciones policiales».
Así como una labor preventiva que debe ir acompañada de una presencia policial suficiente en las calles, a fin de «disponer de un número adecuado de efectivos y de patrullas que permita afrontar estas situaciones con mayores garantías, tanto para los agentes como para la ciudadanía».
«Estamos reclamando que la Policía Local se adapte a una realidad que lleva tiempo presente en nuestras calles: prevención, suficientes policías, formación específica, protocolos adecuados y todos los medios disponibles», ya que «no podemos esperar a que un agente o un ciudadano pierda la vida para empezar a adoptar medidas», concluye Melián.
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