Santa Cruz De Tenerife, 24 jun (EFE).
– La patronal hotelera en Santa Cruz de Tenerife Ashotel ha urgido este martes a las administraciones públicas a adoptar una solución inmediata respecto a la ocupación de un hotel en Adeje, y ha advertido del peligro de inseguridad así como la posible comisión de delitos contra la salud.
En un comunicado Ashotel ha lamentado «la inacción» que a su juicio han mostrado hasta el momento las autoridades competentes respecto al hotel Callao Sport, ubicado en el núcleo turístico de Callao Salvaje, que lleva meses ocupado ilegalmente.
Al respecto, la patronal hotelera ha enviado cartas en las ue denuncia esta situación a los máximos responsables del Ayuntamiento de Adeje, la Comisaría Provincial de la Policía Nacional en Playa de Las Américas y la Delegación del Gobierno en Canarias.
Explica que tras varios meses de ocupación de este complejo, que cerró a raíz de la pandemia, sus instalaciones han sido objeto de la entrada ilegal y residencia de varios centenares de personas, sin que la propiedad del establecimiento haya recibido respuesta a ninguna de las peticiones o acciones que ha emprendido para su recuperación frente a quienes han ocupado su propiedad.
Según la información facilitada por los propietarios a Ashotel, la ocupación “no parece el resultado de una acción fortuita por parte de personas en busca de una vivienda, sino que se trata, a todas luces, de una operación orquestada y diseñada para hacer negocio por parte de un grupo de personas que, contraviniendo un sinfín de normas, se está dedicando a alojar sin ningún permiso ni título para ello a personas en el hotel”.
La patronal hotelera lamenta que a pesar de «la peregrinación» de sus propietarios por los juzgados y diversas administraciones públicas denunciando la situación, el resultado hasta ahora ha sido nulo para sus legítimos intereses sobre su propiedad y se ven obligados a seguir pagando el suministro de agua y luz a quienes han ocupado ilegalmente su propiedad.
Según Ashotel, se han producido incidentes relacionados con la falta de seguridad entre quienes han ocupado el inmueble y los vecinos por amenazas, pequeños robos y menudeo de drogas, entre otros y alega que también son frecuentes las peleas y riñas entre los ocupantes del inmueble, así como amenazas entre ellos y hacia terceros.
El mayor peligro tiene que ver con el uso descontrolado e ilegal de diferentes tipos de suministros, como bombonas de gas butano dentro de las habitaciones del hotel, y conexiones al suministro eléctrico sin ningún tipo de supervisión técnica o control de instalador, con el riesgo que ello supone, avisa la patronal.
Ashotel se pregunta «quién asumirá la responsabilidad» en caso de que se produzca un accidente por la mala manipulación y uso de estos dispositivos y conexiones, como una deflagración por gas o una electrocución por parte de quienes están ocupando el inmueble.
“Todo el mundo es consciente de que una situación como ésta atenta contra las normas básicas que rigen en un Estado democrático y en el que el derecho de propiedad debe ser objeto de protección por parte de los poderes públicos cuando así se le solicita», continúa la patronal, para la que «no puede tener más derecho quien ocupa ilegalmente un edificio que no es suyo que su legítimo propietario, que es precisamente lo que está ocurriendo en este caso”.
Sin embargo, afirma que esta situación de ocupación ilegal de un inmueble «tiene visos de eternizarse por la inacción de las administraciones públicas» a pesar de las múltiples acciones llevadas a cabo por los titulares del inmueble, sin que hasta el momento hayan recibido respuesta por parte de administración alguna.
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