Santa Cruz De Tenerife, 22 ago (EFE).
– La presidenta de la Asociación Amigos de El Tanque, Dulce Xerach Pérez, ha dicho este viernes que ha alcanzado con Cepsa un principio de acuerdo para no demoler varios elementos de la refinería de Santa Cruz de Tenerife que se podrían utilizar más adelante con fines culturales.
Se trata de un almacén construido en 1959, un enclave denominado como «la capilla», que sirve de salón de actos y el depósito de agua visible a la entrada de la ciudad.
El objetivo es que esas edificaciones se queden fuera del proceso de desmantelamiento de la refinería que se inició hace unos años y se entregue así su uso a la ciudad.
En declaraciones a EFE, la presidenta de la Asociación ha dicho desconocer si el Ayuntamiento está ya al tanto de esta cuestión y ha señalado que la intención ahora es también salvar al menos una de los depósitos con formas de «esferas», donde se almacenaba el gas.
En este caso la idea sería instalar en estos elementos, a los que se accede por su parte inferior, propuestas artísticas de videoarte, algo parecido a lo que se consiguió en su momento con el espacio cultural El Tanque, también dentro de la refinería.
En cuanto a los dos edificios restantes la exconsejera de Cultura del Cabildo de Tenerife ve con buenos ojos la alternativa planteada por el Ayuntamiento de Santa Cruz para el rehabilitado Parque Viera y Clavijo, esto es, la gestión por una entidad privada que le dé un uso cultural.
“La fórmula de crear una Fundación nos parece la más correcta porque en la actualidad la ciudad tiene muchos espacios públicos de este tipo cuyo mantenimiento resulta muy costoso”, ha señalado Dulce Xerach Pérez.
El Cabildo y Gobierno se enfrascaron durante años en una lucha judicial para evitar el derribo del Almacén y para ello se intentó declararlo Bien de Interés Cultural (BIC), lo que no se consiguió por la oposición de la compañía de manera que un tercio de su estructura ha desaparecido.
Los expertos han defendido siempre los valores patrimoniales del inmueble obra del arquitecto José Blasco, que lo hacían merecedor de su conservación integral.
La entidad internacional Docomomo, cuyo objetivo es inventariar, divulgar y proteger el patrimonio arquitectónico de la época moderna, lo recoge como una obra destacada de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife, aunque indica de forma errónea que su protección fue declarada BIC en 2005.
En realidad, los tribunales han anulado esta catalogación por iniciativa de Cepsa que siempre ha dejado claro que no pretendía demoler el edificio sino simplemente evitar las limitaciones que impone esta protección.
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