Madrid, 29 ene (EFE).
– El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en España ha advertido que la caída del 43 % en las llegadas irregulares experimentada en 2025 puede suponer que hay un mayor número de personas en peligro que están atrapadas en sus países porque encuentran cada vez más obstáculos para huir.
En un comunicado, la portavoz de ACNUR en España, Paula Barrachina, ha recalcado que las rutas marítimas, en especial la canaria, siguen siendo muy peligrosas y ha mostrado su preocupación por las muertes y las desapariciones en el mar y los riesgos de violencia, explotación y trata de seres humanos durante los trayectos.
Barrachina ha explicado que la caída de las llegadas por mar responde a múltiples factores, como la situación de los países de origen, las condiciones meteorológicas y las medidas de control y cooperación entre Estados.
En este escenario, ha precisado que una disminución de las llegadas puede considerarse positiva cuando está vinculada a mejoras reales en seguridad y protección pero también puede significar un endurecimiento de los obstáculos en la salida o el tránsito, un incremento de los riesgos o cambios en las rutas.
Por ello, ACNUR aclara que, aunque en 2025 se registró un descenso tanto en solicitudes de asilo como en llegadas por mar, «las necesidades de protección internacional siguen siendo elevadas», especialmente entre las personas más vulnerables.
Diversificación de los puntos de salida desde CanariasEn un análisis por rutas, ACNUR indica que aunque las llegadas a Canarias bajaron un 62 % respecto a 2024, se observa «una mayor diversificación de los puntos de salida», lo que puede implicar travesías más largas y peligrosas.
Al mismo tiempo, el número de personas arribadas a las Islas Baleares creció un 24 %, lo que apunta a un desplazamiento parcial de los flujos hacia el Mediterráneo Occidental, con la llegada de más personas «con claras necesidades de protección», entre ellas mujeres, niños y niñas, de países afectados por la violencia y crisis humanitarias.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados señala que el año pasado 144.
396 personas solicitaron protección internacional en España, un 14 % menos que en 2024, debido a, entre factores, la reforma del reglamento de extranjería, que facilitó otras vías de regularización.
Durante el mismo periodo, el número de resoluciones aumentó un 67 %, lo que refleja «un esfuerzo significativo de tramitación» y pone de relieve la necesidad de seguir invirtiendo en recursos humanos y materiales para reforzar el sistema y evitar cuellos de botella y periodos prolongados de espera.
El 41 % de peticiones de asilo fueron presentadas por mujeres y niñasEn cuanto al perfil de refugiados que llegaron a España en 2025, ACNUR subraya que son personas procedentes de contextos de conflicto y crisis humanitarias prolongadas en situación de alta vulnerabilidad.
El 41 % de las solicitudes fueron presentadas por mujeres y niñas, un dato que, para ACNUR, refuerza la necesidad de mantener un enfoque de género y edad en los sistemas de acogida y protección.
En Canarias, una parte significativa de quienes llegaron por mar procedía de Mali (37 %), un país marcado por la violencia y el desplazamiento forzado tanto a nivel interno como en la región del Sahel central.
En el archipiélago también se ha observado un incremento de la llegada de mujeres vulnerables y con necesidades de protección, muchas de ellas víctimas de violencia extrema en sus países de origen y durante el tránsito.
Paralelamente, ha aumentado la llegada de personas de nacionalidad somalí y maliense hacia Baleares y sudanesa hacia Ceuta, lo que confirma que las necesidades de protección se mantienen.
En este contexto, ACNUR ha exigido que la cooperación entre países se centre en «soluciones sostenibles» con protección a lo largo de las rutas, apoyo humanitario y acceso a vías seguras y regulares como la reunificación familiar o el reasentamiento para evitar que las personas se vean obligadas a recurrir a rutas peligrosas.
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