Santa Cruz de Tenerife, 10 jun (EFE).
– Un hombre ha aceptado cumplir la pena máxima de cinco años de internamiento en un centro psiquiátrico y otro tanto de prisión por intentar asesinar a un hombre en Los Silos al creer que lo estaba vigilando con el móvil al igual que, según dijo, lo hacían varios influencers a través del teléfono y el televisor.
En la sentencia de conformidad de finales de febrero dada a conocer ahora, el encausado acepta pagar casi 20.
000 euros, por los perjuicios causados y gastos médicos que podrán incrementarse si se agravan las dolencias.
El condenado deberá someterse cada año a diversas pruebas para determinar su evolución, informes que serán remitidos al Juzgado tanto durante su estancia en el psiquiátrico como en prisión.
El encausado de 32 años, que había sido ya condenado por los delitos de amenazas, lesiones, vejaciones injustas, se encontraba a las 3 de la madrugada del 18 de junio de 2022 en la piscina municipal de Los Silos cuando abordó a la víctima por la espalda al ir a montarse en una moto y se sentó en el asiento.
En ese momento de forma sorpresiva le clavó un cuchillo de cocina y aunque intentó calmarlo dado que se conocían, el encausado hizo caso omiso y volvió a atacar esta vez en un brazo.
El agredido se defendió con el casco pese a lo cual recibió otra cuchillada en la cabeza, mano derecha y ya en el suelo continuó siendo atacado de la misma manera, al igual que cuando intentó levantarse.
El denunciante huyó gateando, pero el otro hombre lo siguió obstinado en continuar con la agresión, pretendiendo arrollarlo con su furgoneta a gran velocidad.
Entonces el herido haciendo un último esfuerzo se incorporó del suelo y apartó de la trayectoria del coche que colisionó con su moto para luego abandonar el lugar.
El agredido que fue atendido por los servicios sanitarios y también pudo contactar con un amigo y su hermano, sufrió traumatismo craneoencefálico, fracturas hematomas, hemorragias y diversas heridas incisas.
El hombre tuvo que ser sometido a tratamiento de neurocirugía, contra la depresión, presenta dificultades en el habla y memoria por lo que ha sido atendido por un logopeda, lesiones que en total tardaron 161 días en curarse y en la actualidad también tiene cinco cicatrices.
El procesado antes de saber que estaba siendo buscado acudió voluntariamente a las 5:30 de la mañana al cuartel de la Guardia Civil de Icod de Los Vinos manifestando lo que había hecho, que atribuyó a un brote psicótico que le hizo pensar que la víctima lo estaba espiando con el móvil.
Manifestó que es consumidor habitual de crack y hachís, tenía trastornos mentales, había pedido ayuda en varios lugares y no se la habían dado y era consciente de que tarde o temprano iba a matar a alguien y manifestó sus sospecha de que era espiado.
La Audiencia entiende que se está ante un intento de asesinato con alevosía pero dio por acreditado que el procesado tenía limitadas sus facultades intelectivas y volitivas, presentaba ideas delirantes y persecutorias, a lo que se unió el consumo de drogas por lo que se aplicó este eximente incompleto.
Además, se tuvo en cuenta que acudió a la Guardia Civil y narró lo ocurrido antes de saber que estaba siendo buscado lo que supone el atenuante de confesión.
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