Corrige el cargo de Borja Ochoa, que no es presidente de Telefónica, como figuraba por error, sino presidente de Telefónica España.
Santa Cruz de Tenerife, 22 may (EFE).
– El presidente ejecutivo de Telefónica España, Borja Ochoa, ha advertido este viernes al tejido empresarial que es esencial para su competitividad a corto plazo adaptarse a la rápida evolución tecnológica, en particular a la inteligencia artificial (IA), porque de no hacerlo podría llegar un momento a medio plazo en el que no puedan operar.
Ochoa, que ha participado junto al presidente de Canarias, Fernando Clavijo, en un foro organizado por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), ha subrayado que el tejido empresarial debe interiorizar en su día a día las tecnologías basadas en el acceso, gestión y explotación de los datos para tomar decisiones.
A diferencia de otros procesos tecnológicos, como la introducción de internet, «la velocidad del cambio ahora es muchísimo mayor, nunca ha habido una tecnología con tanto impacto», ha afirmado Ochoa.
Como ejemplo, ha mencionado que Telefónica tardaba un mes y necesitaba 30 personas en la planificación de un despliegue de red de fibra, mientras que ahora se hace en una semana con dos personas.
«Hemos identificado cinco macroprocesos en la compañía y estamos abordando una redefinición completa desde la IA», ha explicado, porque «el cambio en las empresas es tremendo y estamos ante una redefinición completa de procesos y de la infraestructura de datos».
Además, todos los procesos deben ir acompañados de una gran protección en ciberseguridad, porque el nivel de ataques crece de forma exponencial, ha advertido.
Según el presidente de Telefónica España, este nuevo escenario es un reto no solo para el tejido empresarial, sino también para Europa, que «se ha quedado atrás» en estas tecnologías disruptivas con respecto a Estados Unidos y China.
Aunque todas esas capacidades se han desarrollado fuera, ahora empieza a producirse un cambio de tendencia en Europa en cómo abordar el cambio tecnológico, ha admitido.
Una de las debilidades de Europa es que cuenta con 40 operadores de telecomunicaciones, mientras que en Estados Unidos, China o Japón hay tres, lo que permite una mayor generación de valor, indispensable para que las empresas generen rentabilidad y puedan invertir en tecnología.
Afortunadamente, ha habido «un despertar» sobre la importancia de la soberanía tecnológica en Europa, sobre todo a partir de la guerra de Ucrania, ha señalado Ochoa, que ve «un cambio de tendencia» en los países de la UE sobre cómo abordar reducir esta dependencia, inseguridad y falta de control.
La colaboración público-privada es esencial para generar una inversión constante en tecnologías punta en Europa, según Ochoa, que también ha demandado un marco regulatorio que favorezca esa inversión y ese desarrollo.
En su opinión, el marco regulatorio europeo actual está muy orientado a favorecer al consumidor final, lo que dificulta que las empresas generen rentabilidad y capacidad de inversión.
«El desarrollo de capacidades tecnológicas está ligado directamente a la capacidad de inversión de las grandes empresas», ha insistido.
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