La digitalización en África, moneda de dos caras: más posibilidades y nuevos riesgos

Las Palmas de Gran Canaria, 7 may (EFE).

– Las dos caras de la moneda del avance de la digitalización en África se han puesto de manifiesto este jueves en un debate internacional que ha dejado patente que, en paralelo a mejoras como simplificar el trato con la administración o dar voz a minorías, las redes han multiplicado los riesgos de la desinformación o la injerencia exterior.

Mucha gente puede ahora acceder a muchos servicios en países donde antes le era imposible, en su relación con el sector público y también con el privado, como la banca, gracias a la presencia creciente en África de las nuevas tecnologías, «pero hemos visto también cosas negativas» producto de esa innovación, ha apuntado la periodista keniata Nanjala Nyabola.

«Por ejemplo, hemos visto cómo gobiernos en el extranjero han influido muchos aspectos de la vida, con mucha desinformación, y también mucha inversión privada que ha influido en cómo se comporta la gente, en general y en las redes sociales, y hasta en la vida pública, la política e incluso las elecciones», ha añadido en alusión al otro lado de la balanza la reportera.

Esta profesional, ligada además al mundo académico y al activismo social de su país, ha reflexionado sobre las referidas cuestiones en el marco de la segunda edición del congreso ‘Diálogos digitales África-España: Ciencias sociales y humanidades digitales’, al que ha asistido como ponente en Las Palmas de Gran Canaria.

Nanjala Nyabola ha sido una de las invitadas a participar en ese foro, que ha congregado en la sede de Casa África a investigadores, profesionales y agentes sociales para analizar la transformación digital en España y en el continente desde la perspectiva de una y otra orilla.

En Kenia y en la generalidad de sus países vecinos, esa transformación está teniendo «un impacto complejo, con una mezcla de efectos positivos pero también negativos», ha querido subrayar.

En ese contexto, «lo que es importante ahora es buscar cómo protegernos de esos aspectos negativos y mantener los aspectos positivos» de la pujante penetración de las herramientas telemáticas, ha sido la conclusión de la periodista.

Nanjala Nyabola ha puesto, con su parecer, el contrapunto a planteamientos menos críticos respecto a las repercusiones del fenómeno que han puesto a debate otras ponentes, entre ellas Fatoumata Lassana, empleada en Mali de la compañía de comunicaciones Orange.

Esa empresa, según ha dicho, ha contribuido a la simplificación en gestiones del día a día que ha reportado a la ciudadanía la llegada de internet, con servicios y herramientas como su Orange Money.

Fatoumata Lassana ha sostenido, de hecho, que elementos de ese tipo han sido motor de «una transformación total» en estructuras tradicionales del continente, donde «la tasa de incorporación a la banca es muy débil, ya que, para abrir una cuenta, se le piden a la gente muchos papeles que no necesariamente tienen a mano» y acaban por renunciar a usar los servicios del sector.

La tendencia ha comenzado a cambiar, sin embargo, de la mano de mecanismos como el Orange Money, que ha animado a superar reticencias arraigadas entre la población «propone un acceso mucho más fácil, por ejemplo, a las transferencias nacionales internacionales, simplemente con la carta de identidad», ha afirmado.

Promover puntos de encuentro entre las opiniones enfrentadas de unos sectores sociales y económicos y otros, a fin de favorecer el desarrollo de iniciativas y planes que incidan en el propósito de rebajar desigualdades a través de la generalización de la tecnología digital en África, es la meta de reuniones como los’Diálogos digitales África-España’, han recordado desde su organización.

EFEcms/jmr