Las Palmas de Gran Canaria, 24 feb (EFE).
– El Gobierno de Canarias ha declarado la situación de alerta en costas de todo el archipiélago desde primeras horas de la tarde de este miércoles al esperarse fenómenos meteorológicos adversos, con vientos intensos y oleajes de hasta 4 y 5 metros, en los peores casos, y de hasta más de 2 metros ocasionalmente en el resto, según ha anunciado.
En un comunicado, el Ejecutivo informa de que su Dirección General de Emergencias ha decidido declarar dicha alerta, vigente desde las 16.
00 horas del miércoles 25 de febrero, para todo el litoral de El Hierro, La Gomera y La Palma, así como para las costas del norte y oeste de las demás islas, precisando que en las restantes áreas limítrofes con el mar de la Comunidad Autónoma se activará una prealerta.
Medidas que se adoptan, según explica, en base a la predicción de Agencia Estatal de Meteorología, que pronostica, para los lugares afectados por la alerta, mar combinada del noroeste, con mar de fondo que podrá alcanzar y superar los 4 a 5 metros en litorales abiertos al norte y al oeste.
En tanto que en el resto de las costas se podrán alcanzar y superar los 2 metros de altura de ola de mar combinado, apostilla.
Así mismo, se esperan a la vez vientos del norte de fuerza 7 (con velocidad de 50 a 61 kilómetros por hora), que ocasionalmente podrían subir a fuerza 8 (de 62 a 74 kilómetros por hora), que -detalla- soplarán ya desde la tarde del miércoles en el canal entre La Gomera y Tenerife, extendiéndose posteriormente a todas las zonas expuestas en los diferentes canales entre islas.
Al tiempo, la Dirección General de Emergencias hace recomendaciones respecto a cómo afrontar ese mal tiempo costero, aconsejando, en primer lugar, proteger ante una posible invasión de agua del mar las viviendas expuestas a ese riesgo y no situarse en el extremo de muelles o espigones ni se aventurarse sacando fotografías o vídeos cerca de donde rompen las olas.
Otras de sus advertencias son evitar la pesca en zonas de riesgo, no circular con vehículos por carreteras cercanas a la línea de playa y nunca bañarse en playas apartadas o que no se conozcan suficientemente, porque puede haber remolinos locales.
Así como evitar bañarse en playas con bandera roja, con fuerte oleaje y resaca o carentes de servicios de vigilancia y salvamento; realizar prácticas deportivas y náuticas en las zonas afectadas por la mar de fondo o acampar en playas.
Además, aconseja asegurar el amarre de embarcaciones en lugar resguardado, advertir del peligro si se ve a personas en sitios de riesgo y, en caso de caer al agua accidentalmente, apartarse de donde rompen las olas, pedir auxilio y esperar al rescate.
Añadiendo: «si intenta salir y es arrastrado por el oleaje, procure calmarse, no nade contracorriente y déjese llevar», ya que, «por lo general, las corrientes costeras pierden intensidad en otros tramos y es entonces cuando debe nadar».
Y solicitando así mismo: «si está en tierra y ve que alguien ha caído al agua, tírele un cabo con un flotador, o cualquier otro objeto al que pueda aferrarse, y avise inmediatamente al 112», el número telefónico del Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad del Gobierno de Canarias.
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