Santa Cruz de Tenerife, 21 ene (EFE).
– Los peritos que participaron en el juicio celebrado este miércoles en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife dieron por demostrado que el guardia civil acusado de supuesta revelación de secretos accedió a datos de personas con las que ha estado relacionado, como exparejas, familiares de éstas o sus nuevos compañeros sentimentales.
La Fiscalía solicita cinco años de prisión y la inhabilitación absoluta durante doce años, condena que incluiría el pago de un total de 11.
000 euros a las ocho personas afectadas, entre ellas las exparejas sentimentales y terceros, aunque algunos rechazaron reclamar cantidad alguna.
Los técnicos de la benemérita explicaron que el acceso a este sistema se hace a través de un PIN o una clave de usuario que es única por lo que rastrearon la actividad, entre 2019 a 2024 matizando que este tipo de acciones requiere “una precaución extrema”.
El procesado habría accedido a datos de antiguas parejas tales como antecedentes penales o causas en las que hubiesen estado involucrados sus compañeros, como amenazas con arma de fuego en un caso y conducción bajo los efectos del alcohol en otro o multas de tráfico.
El agente estuvo destinado en los puestos de Tacoronte y Radazul, y aunque la investigación abarcó hasta 2024, se detuvo en 2023 dado que estuvo de baja por depresión.
Las consultas se centraron especialmente en su exesposa quien lo denunció por malos tratos y durante la vista mostró su sorpresa por que el acusado después de tantos años la siguiera vigilando, lo que le parecía mal y otro tanto ocurrió con su padre, hermana y sobrina con los que tuvo un altercado en su día.
EFEnra/acp1012088
