Aquanaria recalca que su operativa se somete a inspecciones que no han detectado anomalías

Las Palmas De Gran Canaria, 18 dic (EFE).

– La empresa Aquanaria, que desde 1987 produce lubinas en Canarias, recalca que su actividad, regulada por hasta 25 licencias, se somete a inspecciones periódicas cuyos resultados, que se remiten a la Dirección General de Pesca de esta comunidad, no han detectado anomalías en su operativa.

Por ello, su directiva ha lamentado que «se les haya señalado injustamente y sin informes que lo sustenten» como responsable del episodio de contaminación marina registrado el pasado mes de octubre en el litoral del municipio grancanario de Telde, donde opera desde 1998 frente a las playas de Melenara, con unos viveros que prevé desmantelar en 2029, y en Tufia, con otros tres más alejados de la costa y a mayor profundidad.

Esta crisis, por la que siguen cerradas al baño las playas de Melenara, Salinetas, Aguadulce, Ojos de Garza y Gando, después de que Salud Pública autorizara este miércoles la apertura de Tufia, ha reportado a Aquanaria la pérdida de más de 2.

500 toneladas de lubinas, cuyo impacto económico ha superado los 30 millones de euros, según han precisado este jueves a EFE fuentes de la compañía en una entrevista.

Sus responsables han explicado los pasos que han dado desde que un pescador les alertara, a principios de octubre, de «un vertido que había en las inmediaciones del emisario» 222, que gestiona Aguas de Telde, «enfrente de Salinetas», y que se trataba de una mancha «de color turquesa azulado y que olía mal» cuya existencia verificaron técnicos de la propia empresa.

A los pocos días, y coincidiendo con el desplazamiento de la mancha hacia el norte, hacia Melenara, la empresa constató que los peces que criaba en esa zona comenzaron a morirse y a presentar sus agallas quemadas, de lo que alertó el pasado 9 de octubre al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil.

Además, dada la gravedad de lo que estaba ocurriendo, comunicó los hechos al Ayuntamiento de Telde, al Cabildo de Gran Canaria, a la Consejería regional de Transición Ecológica y a la Autoridad Portuaria de Las Palmas.

Después de que la mancha se desplazara en superficie casi dos kilómetros hasta llegar a Tufia, lo que agravó la mortandad de peces hasta superar las 50 toneladas diarias, 30 más de las que puede gestionar al día el ecoparque Gran Canaria Norte, la Fiscalía de Medioambiente abrió un expediente cuyos resultados aún se desconocen.

Mientras la compañía trataba de gestionar la «situación catastrófica» que le afectaba, para lo que tuvo que hacer un esfuerzo extraordinario, tanto desde el punto de vista de recursos humanos como materiales, las distintas administraciones implicadas realizaron inspecciones diarias a sus instalaciones, una documentación que considera «vital» para esclarecer lo ocurrido y que hasta el momento no ha detectado anomalía alguna en sus instalaciones.

La empresa a la que ha encargado velar por el plan de vigilancia medioambiental de sus viveros, cuya última inspección es de finales de septiembre, también ha descartado que esta contaminación marina la hayan originado sedimentos depositados en el fondo de sus viveros, han señalado los responsables de Aquanaria.

«Los ciclos de cría son largos, de cuatros años, y el alimento supone el 70 % de nuestros costes, no queremos que se pierda ni in gramo», aseveran.

Por todo ello, la empresa insiste en que es la primera interesada en conocer los informes oficiales que determinen con exactitud las causas de este vertido, de más de 500 hectáreas, que también ha afectado al 40 % de los peces de los viveros del Instituto Universitario de Investigación en Acuicultura Sostenible y Ecosistemas Marinos, dependiente de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

«Nuestra actividad depende de la buena calidad del medio en el que operamos y esperamos que en esta crisis cada uno responda de lo que ha hecho», manifiestan, al tiempo que recuerdan que aún nadie ha explicado por qué siguen cerradas al baño cinco playas de Telde.

EFEpcr/cda