Retiran la intimidación con una navaja en un juicio por una agresión sexual

Santa Cruz de Tenerife, 9 dic (EFE).

– La Fiscalía de Santa Cruz de Tenerife ha retirado el cargo de intimidacion con una navaja en una supuesta agresión sexual de la que fue víctima una chica menor, cuyo presunto autor salió de prisión provisional tras la vista oral celebrada el martes en la Audiencia Provincial.

En principio el Ministerio Público solicitaba 14 años de cárcel y el pago de 5.

000 euros y mantiene el grueso de la acusación pese a admitir las contradicciones de la víctima en las tres veces que ha declarado y no considerar probado el uso de un arma.

La defensa pidió la absolución al considerar que no existe más prueba en contra de su representado que el testimonio de la supuesta víctima.

La supuesta agresión habría tenido lugar por la noche del 22 de mayo de 2022 en Puerto de La Cruz cuando el encausado, una persona sin hogar ni trabajo que solía deambular por el centro de la ciudad turística, se acercó a la menor que estaba con otras amigas en la Plaza del Charco.

Entonces, sin que conste el uso de la intimidación se fueron solos a otro lugar donde la joven se negó a que la penetrara, pese a que según dijo la habían amenazado con una navaja.

La defensa ha criticado la falta de concreción en las fechas y ha rendudado en que la menor no presentó denuncia sino que los hechos trascendieron cuando una asociación sacó a la luz la existencia de prostitución de menores en el Puerto que residían en pisos de okupas y entonces sería cuando la joven le contó lo ocurrido a su madre.

En el primer señalamiento fue imposible celebrar la vista porque el acusado estaba muy alterado, y en esta sólo respondió a las preguntas de su defensa y lo hizo para negar que hubiese mantenido ningún tipo de relación sexual y decir que conocía a la joven de verla por el Puerto de La Cruz, junto a más chicas.

Dos de las amigas eludieron concretar los hechos y alegaron que no se acordaban de nada de lo que supuestamente habría ocurrido, apenas que lo que ella les había contado.

Los peritos que analizaron la conducta del acusado dijeron que era adicto a la cocaína, tenía un trastorno de personalidad límite y había sufrido brotes psicóticos, lo cual no era obstáculo para que fuera consciente de cuando cometía un delito.

Una vez detenido el hombre estuvo en prisión provisional para luego quedar en libertad y luego volver a entrar en prisión hasta quedar finalmente libre tras el juicio a la espera de la sentencia.

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