Puerto de la Cruz (Tenerife), 28 nov (EFE).
– Las micro, pequeñas y medianas empresas de Iberoamérica (mipymes) tienen por delante «un tremendo potencial de crecimiento», porque solamente aportan un tercio del PIB en la región, mientras que en Europa suponen dos terceras partes, según se ha puesto de manifiesto en el VII Foro Iberoamericano de la Mipyme.
Este reto fue planteado por Andrés Alamand, secretario general Ibeoramericano, en el transcurso de encuentro internacional de alto nivel que, bajo el lema «Pequeñas empresas para grandes países», se celebra en Puerto de la Cruz (Tenerife) con carácter previo a la XXX Cumbre Iberoamericana, convocada para noviembre de 2026 en Madrid.
Los más de cien representantes públicos y empresariales de 22 países que se han dado cita en Puerto de la Cruz (Tenerife) persiguen fortalecer la competitividad de las mipymes, compartir políticas y buenas prácticas, impulsar la digitalización, la sostenibilidad, el talento y la formalización y coordinar estrategias comunes de desarrollo económico.
Por la Secretaría General Iberoamericana, su máximo representante, Andrés Alamand, planteó los retos a los que se enfrentan las micro, pequeñas y medianas empresas de la región, pero también puso el foco en «qué hacer» y qué necesitan.
Las mipymes «son el corazón del entramado productivo de nuestros países y generan una gran cantidad de empleo», son cruciales para mejorar el crecimiento económico y con ello reducir la pobreza y la desigualdad, describió.
«Mientras las pymes europeas aportan cerca de dos tercios del PIB, las nuestras solo aportan un tercio, lo que muestra un tremendo potencial de crecimiento», planteó.
Subrayó además la relación entre la igualdad de género y el emprendimiento, puesto que en América Latina, donde por cada 100 hombres pobres hay entre 120 y 125 mujeres pobres, el 50% de los nuevos emprendimientos están dirigidos por mujeres, lo que establece una relación directa entre emprendimiento y reducción de la pobreza femenina.
Otro de los retos es desarrollar la cultura empresarial, puesto que es una característica común a todos los países que han conseguido un desarrollo sostenido.
Para propiciar ese ecosistema de desarrollo de las mipymes, el director general Iberoamericano planteó cuatro pilares, entre ellos la digitalización, puesto que en américa latina solo el 30% de las pymes tienen un nivel suficiente de digitalización y «quien no se suba a este carro no solo se estanca, sino que corre riesgo de desaparecer».
Otro eje es la legislación, y al respecto demandó que la normativa no puede ser igual para todas las empresas, sino que debe adaptarse al tamaño y realidad de cada una, no como un privilegio para las pymes, sino como una necesidad de eliminar cargas innecesarias para que puedan crecer.
El tercer eje que deben abordar las mipymes es aplicar los incentivos correctos, no solo las multas, para la «formalización», ya que en muchos países de Iberoamérica la informalidad supera el 60%.
El cuarto eje es la exportación, que es clave para crecer en escala, innovación y conocimiento.
En Iberoamérica solo exportan el 13% de las pymes, mientras que en Europa alcanzan el 60%, señaló, Alamand, quien propuso que se establezca un mecanismo de seguimiento y monitoreo de las conclusiones de este foro y generar un informe iberoamericano del estado de las pymes que permita generar un impacto en los gobiernos y las políticas públicas.
La secretaria de Estado para Iberoamérica y el Caribe del Gobierno de España, Susana Sumelzo, también intervino para destacar la importancia de este encuentro en la determinación de las políticas públicas que fortalezcan a las mipymes como motor de talento y desarrollo local.
A pesar de un entorno regional marcado por las políticas arancelarias o la competición global por industrias clave, la región ha mostrado «resiliencia», manteniendo un crecimiento económico estable en torno al 2,4%, un ritmo que no obstante no es suficiente para cumplir los objetivos de desarrollo, expuso.
España es, tras Estados Unidos, el segundo país inversor en Iberoamérica y hay oportunidades significativas para pymes y cooperativas, especialmente importantes para mujeres y jóvenes, que son ejemplo de emprendimiento y empoderamiento económico, afirmó Susana Sumelzo.
El secretario general de la Organización Internacional de Empleadores (OIE), Roberto Suárez, subrayó el potencial productivo de las pymes, pero requieren entornos favorables: «Las autoridades públicas que preservan, respetan y apoyan al emprendedor, están invirtiendo en desarrollo y dinamismo social».
La vicepresidenta de CEOE y presidenta de Cepyme, Ángela de Miguel, destacó que las micro, pequeñas y medianas empresas son el motor de crecimiento y cohesión en Iberoamérica y resaltó su resiliencia, creatividad y capacidad de innovación.
Por el Gobierno de Canarias intervino su vicepresidente y consejero de Economía, Manuel Domínguez, quien destacó que Canarias pivota económicamente sobre la microempresa, los autónomos y las pymes, con el turismo como sector principal y tractor de la economía, y su reto es diversificar su economía de la mano del Régimen Económico y Fiscal (REF).
Rosa Dávila, presidenta del Cabildo de Tenerife, subrayó también que la economía de la isla pivota sobre las pymes, «un motor fundamental para el desarrollo económico y social».
El presidente de CEOE Tenerife, Pedro Alfonso, subrayó que las pymes son el pilar fundamental de la economía en Canarias e hizo hincapié en la necesidad de eliminar cuellos de botella y la economía sumergida, así como facilitar incentivos fiscales para fortalecer el tejido empresarial.
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