Santa Cruz de Tenerife, 12 nov (EFE).
– La Gerencia de Atención Primaria de Tenerife, adscrita a la Consejería de Sanidad, ha puesto en marcha el proyecto piloto FRAIL+AP de atención integral de las personas mayores frágiles y prefrágiles, con el objetivo de prevenir la discapacidad, reducir caídas y favorecer un envejecimiento saludable.
El proyecto se desarrolla inicialmente en seis centros de salud de la isla, ubicados en Icod de los Vinos, La Orotava, Puerto de la Cruz, Tacoronte y Granadilla, y cuenta con la participación coordinada de Enfermería Comunitaria de Enlace y Fisioterapia de Atención Primaria, detalla Sanidad en un comunicado.
FRAIL+AP contempla una captación temprana desde consulta de personas mayores frágiles, seguida de una valoración geriátrica integral y de capacidad funcional individualizada.
Posteriormente, las personas participantes acceden a talleres educativos grupales y a once sesiones de ejercicio multicomponente estructurado para mejorar fuerza, equilibrio, resistencia y movilidad, además de recibir recomendaciones nutricionales y orientación para la prevención de caídas.
El programa incorpora también acciones para abordar la soledad no deseada, el riesgo social y la participación comunitaria, contribuyendo a generar entornos protectores y activos de salud en los municipios donde se implanta.
La Gerencia de Atención Primaria de Tenerife ha decidido extender el pilotaje a otros centros de salud de la isla tras los resultados obtenidos en un proyecto de investigación nacional promovido por la Universidad Carlos III y el Sistema Nacional de Salud en el que ha participado el Centro de Salud de Tacoronte.
El objetivo es generalizar una respuesta asistencial coordinada ante el aumento de población mayor vulnerable.
La coordinación del proyecto está liderada por Enfermería Comunitaria de Enlace y Fisioterapeutas de Atención Primaria, profesionales de la Gerencia de Atención Primaria de Tenerife y responsables de integrar este modelo en los equipos multidisciplinares de cada zona básica de salud.
FRAIL+AP se alinea además con las líneas estratégicas regionales y nacionales de atención al envejecimiento saludable, promoción de la capacidad funcional y prevención de la fragilidad.
El abordaje de la fragilidad es una de las prioridades actuales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en las acciones para promover el envejecimiento saludable.
Los datos reflejan que entre el 10% y el 20% de las personas mayores de 65 años presentan fragilidad, un porcentaje que se incrementa hasta el 50% a partir de los ochenta años.
Asimismo, aproximadamente el 30% de las personas mayores sufren al menos una caída al año y las caídas son las responsables de hasta un 70% de los ingresos hospitalarios por lesiones en la población mayor.
El SCS cuenta con varios programas para prevenir la fragilidad, mantener la autonomía y favorecer el envejecimiento saludable.
Entre ellas, se dispone de la actualización del ‘Documento de consenso sobre prevención de fragilidad y caídas en la persona mayor’, desarrollado por la Dirección General de Salud Pública, dentro de la Estrategia Nacional de Prevención y Promoción de la Salud del Ministerio de Sanidad.
También se cuenta con un grupo de trabajo interinstitucional contando con la Federación Canarias de Municipios (FECAM) y el Servicio de Promoción de la Salud, para la mejora de las acciones en Envejecimiento Saludable en los distintos municipios, que ha permitido elaborar el documento de ‘Recomendaciones para trabajar el envejecimiento saludable en los municipios’.
Igualmente, el SCS, a través de las direcciones generales de Salud Pública y de Programas Asistenciales y del servicio de Geriatría, hospitalaria ha desarrollado acciones formativas sobre envejecimiento saludable, fragilidad y caídas, destinadas a los profesionales sanitarios del ámbito comunitario.
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