MADRID 10 Sep. (EUROPA PRESS) –
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha asegurado este miércoles que al jefe del Ejecutivo solo le mueve el miedo por los casos de corrupción que le rodean y a que él mismo pueda acabar en el juzgado. Sin embargo, Pedro Sánchez ha presumido de un Gobierno limpio y que funciona.
Empieza este curso exactamente igual que lo terminó. Se escondió en la maleta pensando que todos estos problemas de corrupción iban a taparse. La corrupción no se ha ido porque usted está aquí, ha espetado Feijóo a Sánchez en la primera sesión de control al Gobierno del Pleno del Congreso del curso político.
Feijóo ha atacado a Sánchez con la decisión del Supremo de abrir juicio oral al fiscal general del Estado; con la declaración de su mujer pluriimputada ante el juez este mismo miércoles; con haber autorizado a su número dos en el Gobierno –el exministro José Luis Ábalos– a tener una reunión en el aeropuerto de Madrid con la vicepresidenta del Gobierno de Venezuela, Delcy Rodríguez; y con los desmanes de su exministro de Transportes, al que volvió a incluir en las listas.
Es más, Feijóo ha asegurado que Sánchez sigue también sin tener un Gobierno que funcione, sin una mayoría parlamentaria y sin Presupuestos. Se fue de vacaciones con una sonora derrota parlamentaria y es probable que hoy tenga más, en alusión a la reducción de la jornada laboral. A su entender, a Sánchez ya solo le mueve el miedo a los jueces, a los medios y a que él mismo acabe en el juzgado.
ESTE ES UN GOBIERNO LIMPIO
En su réplica, el presidente del Gobierno ha afirmado que sabe lo que pretende el PP pero no le van a provocar porque su Ejecutivo está haciendo lo que exigió. Exigimos una política limpia y este es un Gobierno limpio, ha aseverado.
Además, ha recalcado que su Ejecutivo está en el lado correcto de la historia, condenando el genocidio en Gaza. Lo que está pasando en Gaza es un genocidio. Repita conmigo, señoría, es un genocidio, ha dicho a Feijóo.
El presidente también ha reprochado al jefe de la oposición que tras su plantón institucional en el acto de apertura del año judicial utilizarse una conversación privada y falsa con el jefe del Estado para intentar excusar lo inexcusable.

