Santa Cruz de Tenerife, 25 jul (EFE).
– Un nuevo estudio internacional revela cómo las fluctuaciones del nivel del mar durante los ciclos glacial-interglacial han moldeado la evolución de la vida marina en las islas, ha informado el Museo de Ciencias Naturales de Tenerife (MUNA), que forma parte del estudio.
El trabajo, liderado por el investigador Sérgio Ávila, de la Universidad de Azores, y en el que participa Esther Martín-González, conservadora del MUNA, aporta una novedosa perspectiva sobre cómo se originan, dispersan y extinguen las especies marinas de aguas someras.
El equipo ha desarrollado una ampliación del modelo de biogeografía insular marina, integrando por primera vez la dinámica de fusión y fisión de islas —es decir, cómo algunas islas se conectan o separan en función del nivel del mar.
Así se comprende cómo estos cambios físicos del entorno influyen directamente en procesos biológicos clave como la especiación o la extinción.
Los investigadores proponen una original clasificación de islas según su comportamiento frente a las variaciones del nivel del mar:Por un lado están las Islas Solum, que nunca se conectan con otras islas vecinas, ni siquiera durante los descensos extremos del mar.
Las Islas Soror se fusionan y se separan cíclicamente en función de los cambios del nivel del mar.
También están las Islas Moliones, permanentemente conectadas por aguas poco profundas, ocurra lo que ocurra con el nivel del mar.
El estudio analiza un total de 324 islas situadas en zonas tropicales y templadas del planeta, entre ellas las islas Canarias.
El conjunto se dividió en 50 islas Solum, 77 islas agrupadas en 20 conjuntos Soror, y 197 islas pertenecientes a 34 grupos Moliones.
El estudio analiza el área litoral insular (ILA), la zona costera sumergida donde se concentra buena parte de la biodiversidad marina.
Los autores identifican cinco tipos generales de curvas de cambio de esta área a lo largo del tiempo, dependiendo de factores como la edad geológica de las islas, su estructura tectónica, la presencia de terrazas submarinas y arrecifes coralinos.
El trabajo permite anticipar con más precisión cómo se fragmentan, desaparecen o se vuelven a fusionar las poblaciones marinas a lo largo del tiempo, lo que tiene implicaciones directas en la conservación de la biodiversidad marina en contextos insulares.
Este estudio pone de relieve que las islas no son simplemente puntos aislados en el océano, sino sistemas dinámicos cuya historia geológica y comportamiento frente al mar condicionan profundamente la vida que en ellas habita.
EFEacp
