1.482 personas han muerto este año intentando llegar en patera a Canarias, según Caminando

Madrid, 17 jun (EFE).

– Un total de 1.

482 personas han fallecido en los cinco primeros meses del año intentando llegar en pateras o cayucos a Canarias, una cifra que representa el 80 % de todas las que han perdido la vida en embarcaciones con destino a España, según un informe de la ONG Caminando Fronteras.

La organización ha analizado 113 tragedias con 1.

865 víctimas, de las que 342 eran menores de edad y 112, mujeres.

La Ruta Atlántica sigue siendo la más letal, sobre todo en los cayucos que parten hacia las islas desde Mauritania, pero también han perdido la vida personas que salieron hacia Canarias desde Senegal, Gambia, Marruecos o el Sahara.

De acuerdo con este informe el informe, los fallecidos proceden de 22 países distintos, no solo africanos, sino también de Afganistán, Pakistán, Siria o Bangladesh.

Un total de 38 embarcaciones ha desaparecido con todas las personas a bordo y la mayor parte de las muertes ocurrieron en enero (767) y febrero (618).

La Ruta Argelina se ha cobrado 328 víctimas mortales, la del Estrecho, 52; y la del Mar de Alborán, tres.

La primera, según Caminando Fronteras, destaca por la falta de activación temprana de medios de rescate ante las alertas y una falta de protocolos conjuntos ante una débil colaboración internacional con Argelia, algo que es un factor clave en los numerosos casos de desapariciones en este trayecto.

Los investigadores subrayan que casi la mitad de las tragedias analizadas tuvieron lugar como consecuencia de las políticas de control fronterizo y la degradación de los estándares de protección de la vida en el mar.

En el caso de la zona del estrecho de Gibraltar, Caminando Fronteras ha indicado que la presencia de cuerpos en avanzado estado de descomposición y sin posibilidad de identificación «dan cuenta del abandono institucional sistemático».

Por esa razón Helena Maleno, coordinadora de la investigación, ha señalado la importancia de no normalizar estas cifras a pesar del descenso en el número de muertes en relación con el mismo periodo de 2024, y ha instado a que los países «protejan la vida de todas las personas por encima de las medidas de control migratorio».

Caminando Fronteras advierte de que muchos casos deshidratación e inanición podrían evitarse ante respuestas más rápidas y coordinadas, y lamenta el enfoque restrictivo adoptado por los servicios de rescate, al considerar como urgencia real de intervención el riesgo de hundimiento inminente.

Por otro lado, el informe resalta «una profunda opacidad de información que impide reconstruir con precisión las tragedias» ocurridas en el Mar de Alborán, a la que llegan todos los años personas «en condiciones de extrema vulnerabilidad y desinformación».

EFEmsg/rb/mcm