Acusados de patronear un cayuco donde murió un hombre dicen que se conocieron en la cárcel

Santa Cruz de Tenerife, 2 jun (EFE).

– Cuatro de los seis acusados de patronear un cayuco que arribó al sur de Tenerife el 2 de julio de 2023 con uno de sus ocupantes fallecidos han alegado este lunes que se conocieron entre ellos cuando ingresaron en prisión provisional.

El quinto procesado está en paradero desconocido y el sexto es menor de edad.

La declaración de estos cuatro acusados en el juicio, celebrado en la Audiencia de Santa Cruz de Tenerife, ha sido muy similar: dijeron que en Senegal trabajaban en el campo, que pagaron alrededor de 500 euros por viajar, que no sabían manejar un barco y que su única intención era mejorar las condiciones de vida de sus familias.

Todos desconocían a quienes organizaron el viaje desde su país y, de hecho, dos indicaron que habían sido sus padres quienes compraron el billete.

Los otros dos indicaron que ocupaban lugares donde suelen ir los patrones de cayucos cuando llegaron a tierra porque sufrían dolores de espalda.

La vista quedó suspendida hasta el jueves 12 de junio, dado que la defensa anunció que cuenta con al menos cuatro testigos que mantienen la inocencia de sus representados.

En la jornada de hoy lunes se reprodujo el testimonio preconstituido de otras siete personas que aseguran que sí lo hicieron, aunque la defensa mantiene que sus testimonios presentan contradicciones y, por lo tanto, no pueden ser considerados “concluyentes”.

La Fiscalía pide una pena de quince años y medio de cárcel a cada uno de los procesados, mientras que la defensa solicita la absolución por falta de pruebas.

Ninguno de ellos está entre los once lesionados que aparecieron en el cayuco.

La Policía dijo que su estado físico era mejor que el resto de viajeros, lo que suele considerarse un indicio de que han dirigido la nave.

Uno de ellos declaró en el juicio que podría reconocer a quien de verdad hizo las funciones de patrón y todos coincidieron en que habían pasado “mucho frío, mucha hambre y mucha sed” durante la travesía, que duró unos 11 días.

Los agentes de la Policía Nacional que participaron en las investigaciones admitieron que en estos casos deben cumplir unos plazos limitados, por lo que de las 16 entrevistas realizadas a los 64 pasajeros sólo recogieron 7 de quienes reconocieron a los acusados y por esta misma limitación de tiempo sacaron 45 fotos.

También admitieron que no obtuvieron huellas dactilares del timón o del GPS porque esa tarea corresponde a la policía científica y que tampoco investigaron a la organización que estaba detrás del viaje.

La Policía dijo que los testigos identificaron a los patrones, entre otras razones, porque nada más comenzar la travesía hubo una discusión sobre la posibilidad de regresar a tierra, a lo que estos se negaron.

Los peritos ratifican que el origen de la muerte de uno de los ocupantes fue un fallo multiorgánico y deshidratación y que los demás lesionados presentaron infecciones, insuficiencia respiratoria, quemaduras y úlceras, entre otras, que en algunos casos fueron “muy graves” y requirieron hasta 51 días para su curación.

La próxima sesión se centrará en las declaraciones de los nuevos testigos y en las conclusiones finales de ambas partes, mientras que no lo harán los peritos al darse por válidos sus informes.

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