‘Orestíada’, de Esquilo, versionada por Teatro Urgente, llega al Cuyás para «hacer pensar»

Las Palmas de Gran Canaria, 29 may (EFE).

– El director teatral Ernesto Caballero y la dramaturga Karina Ganativá, fundadores de la compañía Teatro Urgente, traen este fin de semana al Teatro Cuyás de Las Palmas de Gran Canaria una versión de ‘Orestíada’, la obra de Esquilo que sentó las bases del teatro contemporáneo y profundiza sobre cómo acabar con la violencia, pero sobre todo «hace pensar».

Según ha señalado en rueda de prensa este jueves Caballero, esta trilogía de la Grecia Antigua escrita hace 2.

500 años, «una tragedia curiosa con final feliz» al culminar con la instauración de la democracia y la creación de tribunales de justicia como solución para dirimir los conflictos, en sustitución de la Ley de Talión, es necesaria y de gran vigencia ante los acontecimientos bélicos actuales.

Elisabet Gelabert, Gabriel Garbisu, Olivia Baglivi, Nicolás Illoro y Alberto Fonseca constituyen el reparto, que el director del Cuyás, Gonzalo Ubani, ha calificado como «actorazos» idóneos para representar la gran obra que el público grancanario tendrá la oportunidad de ver, tras el éxito logrado en el teatro La Abadía de Madrid.

Esquilo se planteó en esta obra cómo frenar las guerras y la violencia derivada de las venganzas imparables que generan los conflictos y halló la respuesta en la justicia formal y la democracia, dando voz a las partes litigantes, pero es que además lo hizo creando un «héroe no al uso, que se pregunta qué debe hacer y que está desorientado por la realidad», lo que marcó «una revolución teatral», ha indicado Caballero.

Y también deja abierto el dilema de la justicia, con lo que ofrece al espectador la posibilidad de tomar partido y de pensar, que es el objetivo de Teatro Urgente, llevar a escena el pensamiento y las grandes preguntas del ser humano, siempre ligado a textos filosóficos, con una «ambición artística, estética y conceptual» y con la intención de «ir más allá del entretenimiento», ha recalcado Karina Ganativá.

La dramaturga ha abundado en que es «un buen momento» para proponer esta obra de un hijo, Orestes, que venga a un padre, Agamenón, y para ello mata a su madre, Clitemnestra, por haber quitado la vida a su progenitor, y que ha versionado de forma respetuosa, pero con un lenguaje «más cercano» que mantiene la poesía.

El final lo ha matizado porque el sistema de justicia que termina imperando «deja fuera a las mujeres».

En cualquier caso, tanto Caballero como Ganativá han asegurado que han logrado que el público sienta casi que forma parte de este montaje, que se centra en la fuerza de la palabra, el espacio sonoro y la iluminación.

Teatro Urgente persigue recuperar la función que cumplía en Grecia el teatro, que no era otra que conseguir una sociedad pensante y crítica, y este es el propósito de los fundadores de la compañía, según ha declarado, porque «la voz divergente está en peligro» y «el que discrepa es sospechoso de cualquier cosa», ha subrayado Caballero.

Los fundadores de esta compañía que surgió durante la pandemia han reivindicado la dramaturgia como una forma de llegar al diálogo, escuchar y «ponerse en el lugar del otro».

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